Gusanos de bolsa: Orugas que construyen nidos de seda

Por Mariana Abarca

Hay especies de mariposas nocturnas o polillas que durante la etapa larvaria, es decir, cuando son orugas, construyen nidos de seda en las ramas de los árboles; se les conoce como gusanos de bolsa. Estas orugas viven en grupos de centenares de individuos, que generalmente son hermanos. La construcción de las bolsas es un proyecto grupal; cada bolsa empieza como una pequeña estructura de seda apenas visible en las ramas de los árboles y se va expandiendo conforme las orugas crecen, hasta formar estructuras de aproximadamente 30 cm de longitud. En el Este de los Estados Unidos hay dos especies de gusanos de bolsa que son muy abundantes: el gusano de bolsa del Este (Malacosoma americanum) y el gusano de bolsa de otoño (Hyphantria cunea). A pesar de construir estructuras de seda parecidas, estas especies son muy distintas físicamente y en su forma de vida. El gusano de bolsa del Este está activo durante la primavera y tiene una dieta restringida, mientras que el gusano de bolsa de otoño está activo durante el verano y tiene una dieta muy variada.

Los gusanos de bolsa del Este se distribuyen únicamente en el Este de Norteamérica, incluyendo los Estados Unidos desde el norte de Florida y hasta el sur de Canadá. Estas orugas se alimentan de las hojas tiernas de árboles en la familia de las Rosáceas y en algunas ocasiones pueden atacar árboles frutales u ornamentales en huertos y jardines. A pesar de alimentarse de árboles de importancia económica, no se consideran una plaga importante, ya que son fáciles de controlar.

Por otro lado, los gusanos de bolsa de otoño se alimentan de más de 400 especies de árboles, incluyendo coníferas y árboles deciduos. Esta especie es también originaria de Norteamérica, pero se ha extendido también a otras partes del mundo. A diferencia de los gusanos de bolsa del Este, los gusanos de bolsa de otoño son una plaga importante en Europa y Asia, donde atacan bosques y huertos. Es importante recalcar que ninguna de estas especies de gusanos de bolsa representa una amenaza para bosques o cultivos en Norteamérica, a pesar de que algunas personas consideran que las bolsas son desagradables a la vista.

Hembra y masa de huevos del gusano de bolsa del Este, Malacosoma americanum. Foto: J. Gallagher.

Gusano de bolsa del Este

Las palomillas o polillas del gusano de bolsa del Este tienen una sola generación al año. Los adultos, o palomillas/polillas, vuelan, se aparean y ponen huevos durante el verano. Las hembras son más grandes que los machos y ambos son de color café con un par de líneas café claro en las alas. Las hembras se aparean una sola vez, ponen huevos al día siguiente y mueren. Las palomillas del Este no se alimentan durante la etapa adulta y viven muy pocos días, sólo el tiempo suficiente para aparearse y poner huevos.

Masa de huevos del gusano de bolsa del este a) con espumalina. Fotos: M. Abarca.

Las hembras son muy selectivas y solamente ponen huevos en las ramas de los árboles que les sirven de alimento. El árbol hospedero más común es el cerezo negro (Prunus serotina), sin embargo, los huevecillos pueden encontrarse en otras especies de la misma familia (Rosáceas) como cerezos, manzanos y ciruelos. Los huevos forman un anillo alrededor de la rama que los porta y están recubiertos por espumalina, una cubierta protectora que regula la humedad y brinda protección parcial en contra de avispas parasitoides (las hembras de estas avispas ponen sus huevos dentro de los huevos de oruga y sus larvas se alimentan de los mismos). Cada masa de huevos tiene alrededor de 200 individuos y una pequeña fracción (~8%) típicamente muere a causa de parasitismo.

Orugas pequeñas y grandes. Las orugas cambian de color conforme crecen. Fotos: M. Abarca.

Los huevos pasan varios meses en las ramas de los árboles, desde el verano hasta la siguiente primavera. Las orugas eclosionan cuando los árboles hospederos están produciendo sus primeros brotes; estas orugas sólo pueden alimentarse de hojas tiernas, así que es importante que se sincronicen con la producción de hojas nuevas. Las orugas de bolsa del Este son de las primeras orugas en estar activas durante la primavera y están expuestas a temperaturas bajas y heladas. Los nidos de seda les ayudan a protegerse del mal tiempo y les dan un lugar dónde posarse a tomar el sol. Las orugas más pequeñas son negras, lo que les permite absorber más energía al asolearse.

Bolsas típicas de los gusanos del Este (Malacosoma americanum). Foto: M. Abarca.

Los gusanos de bolsa del Este construyen sus nidos en las junturas de las ramas. Estos nidos están formados por capas de seda y típicamente tienen una forma piramidal. Las orugas tienen que salir de los nidos para alimentarse y dejan rastros de feromonas en las ramas. Estos rastros indican la disponibilidad de hojas en las distintas ramas y les permiten a las demás orugas evitar las zonas donde ya se acabó el follaje. A principios del verano, las orugas terminan su desarrollo y dejan la bolsa para pupar en la corteza de los árboles o entre la hojarasca. Las palomillas/polillas emergen un par de semanas después y el ciclo comienza de nuevo.

Palomilla/polilla del gusano de bolsa de Otoño. Foto: K. Schulz.

Gusano de bolsa de Otoño

Las palomillas/polillas del gusano de bolsa de otoño también ponen huevos durante el verano, pero a diferencia de las del Este, pasan el invierno en forma de pupa y pueden tener más de una generación al año. Hay dos tipos de gusano de bolsa de otoño y se distinguen por su coloración, preferencias alimenticias y ciclo de vida. Se trata de la misma especie, Hypantria cunea, pero que está compuesta por dos grupos diferentes: negros (orugas de cabeza negra) y rojos (orugas de cabeza roja).

Bolsas típica del gusano de bolsa de otoño en a) acezintle (Acer negundo) y b) morera (Morus). Fotos: M. Abarca.

Las orugas de los gusanos de bolsa negros pueden tener una o dos generaciones al año y se alimentan de una gran variedad de árboles, incluyendo amor de Canadá (Cercis canadensis), cerezo negro (Prunus serotina) y acezintle o arce negundo (Acer negundo). Los gusanos de bolsa rojos tienen únicamente una generación al año y se alimentan de una menor cantidad de especies de árboles, en la zona de Maryland es común encontrarlos en nogales (Juglans nigra), pérsimo (Dyospiros virginiana) y cerezo negro (Prunus serotina). A diferencia de los gusanos de bolsa del Este, los gusanos de bolsa de otoño ponen huevos en las hojas de los árboles y las orugas eclosionan después de unas cuantas semanas. Estas orugas construyen bolsas alargadas que incluyen a las hojas que les sirven de alimento, así que pueden alimentarse sin tener que salir de la bolsa. Esto es importante porque las bolsas proveen protección en contra de depredadores como las avispas.

Avispa depredadora cazando orugas dentro de la bolsa. Foto: M. Abarca.

Muy pocas veces se recomienda controlar las poblaciones de gusanos de bolsa

Los gusanos de bolsa son una fuente importante de alimento para aves, mamíferos y artrópodos. Dada la crisis de biodiversidad que estamos viviendo, en Norteamérica no se recomienda usar insecticidas ni otros métodos para el control de estas orugas, ya que en general no son nocivas.

Sin embargo, existen dos casos en los que el control de estas orugas podría recomendarse. Hay veces que las poblaciones de gusanos de bolsa son tan abundantes que pueden defoliar árboles enteros. Los árboles se recuperan y producen nuevas hojas sin sufrir daño permanente, a menos de que sean defoliados completamente durante varios años consecutivos. Por lo tanto, en huertos frutales y jardines se recomienda impedir que el mismo árbol pierda todas sus hojas durante varios años consecutivos. Otra situación en la que se recomienda controlar el crecimiento de los gusanos de bolsa del Este es en los corrales donde hay yeguas gestantes. Esto es porque la ingesta de orugas del Este (Malacosoma americanum) y su excremento se ha asociado a casos de abortos espontáneos en yeguas.

Si es necesario controlarlos, la mejor manera de hacerlo es localizando las masas de huevos durante el otoño o el invierno, antes de que las orugas eclosionen. De esta manera las masas de huevos se pueden desechar sin dañar al árbol y sin el uso de pesticidas.


Dra. Mariana Abarca – Profesora Asistente, Biological Sciences, Smith College, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Mariana.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s