Polinizadores – un especial de Halloween 🎃🍂

Por Anahí Espíndola

El otoño llegó a Maryland y junto con las calabazas y las hojas amarillas hay una cosa que se ve en todas partes: ¡Halloween! Y como no puedo decorar físicamente este posteo, mi decoración de Halloween será más bien “conceptual”. En el posteo de hoy vamos a hablar de un tema que puede parecer espeluznante para muchos, pero que para mí refleja lo impresionante que es la diversidad biológica (de los polinizadores). Hoy hablaremos de algunas abejas polinizadoras “especiales”: ¡las abejas parásitas! Únanse a mí y maravillémonos juntos con estos animales increíbles que viven aquí mismo, en Maryland.

¿Abejas parásitas? ¿¡Lo qué!?

Sí, leyeron bien. Aunque la mayoría de las abejas son solitarias y construyen y aprovisionan sus nidos, varios grupos han tomado un camino evolutivo un poco diferente al de sus parientas. Estas abejas han desarrollado comportamientos parásitos, explotando los nidos y la comida de otras especies de abejas, y en el proceso matando a la cría huésped. Debido a que muestran comportamientos similares a los pájaros cucú, quienes ponen huevos en nidos de otras aves para que esas especies los críen (aquí hay un muy buen video sobre el tema), estas abejas también se conocen como abejas cucú.

Las abejas parásitas (derecha) y no-parásitas (izquierda) se ven muy diferentes. Una de las principales diferencias es el hecho de que las abejas parásitas no tienen estructuras para recolectar polen (como patas peludas), como podemos ver en estas fotos. Fotos: J. Gallagher.

Las abejas cucú son distintas de las abejas no-parásitas. Debido a que han evolucionado hacia la no construcción de nidos ni su aprovisionamiento (los adultos sí comen néctar y polen), estas abejas carecen de todas las estructuras comúnmente presentes en las abejas que colectan polen (por ejemplo, pequeñas bolsas en sus patas, pelos) y que les permiten juntar materiales para la construcción de sus nidos. Por otro lado, a diferencia de las abejas no-parásitas, que a menudo pueden poner sólo un huevo por día, las abejas cucú pueden poner muchos huevos en el mismo día. Esta adaptación les permite aprovechar al máximo la oportunidad que representa un nido disponible. También, como uno se puede imaginar, las abejas hospederas no están muy contentas de que otras abejas vengan y exploten sus nidos, así que no dudan en defenderlos. Por esta razón, las abejas cucú están cubiertas de una fuerte “armadura” con estructuras gruesas y voluminosas que protegen a las hembras parásitas contra los probables ataques de las abejas huésped. Por último, algunas abejas cucú pueden camuflarse utilizando olores corporales que son similares a los del huésped, lo que les permite ingresar a los nidos sin ser “olidas”.

Pero, ¿cómo hacen?

Un rasgo común de estas abejas es que están muy especializadas en sus huéspedes, lo que significa que una especie parásita a menudo parasita a un grupo relativamente chico de abejas no-parásitas. Por esta razón, y dependiendo del grupo que parasiten, hay diferentes métodos que las abejas cucú usan para parasitar a los nidos.

Las larvas de muchas abejas cucú están equipadas con mandíbulas impresionantes, que usan para atacar y matar a las larvas que se están desarrollan en la misma celda del nido. Imagen: Rozen et al., 2019; American Museum Novitates.

Algunas abejas cucú parasitan las celdas que ya han sido selladas. Abejas de este grupo entran al nido, abren la(s) celda(s), matan al huevo del huésped con su aguijón o sus mandíbulas, y luego ponen un huevo en la celda (ahora vacía) y la vuelven a sellar. Hembras de otras especies que también parasitan celdas ya selladas, las abren, pero en lugar de matar al huevo huésped, simplemente ponen su huevo y la vuelven a sellar. En este caso, no es la hembra sino las larvas las que matan al huevo/larva huésped. Estas larvas parásitas tienen mandíbulas fuertes y grandes que les permiten atacar a las larvas residentes y matarlas, guardándose toda la comida de la celda para sí mismas. Finalmente, otras especies de abejas cucú no esperan hasta que las celdas huésped estén cerradas. Las hembras de estas especies entran en nidos con celdas abiertas y ponen sus pequeños huevos en las mismas. Sin darse cuenta, la hembra huésped cierra estas celdas, y cuando la larva parásita crece, ataca y mata con sus fuertes mandíbulas a la larva huésped.

¿Existen abejas parásitas en Maryland?

¡Sí! Aunque estas historias puedan parecer venidas de otro planeta, no necesitamos viajar a lugares exóticos para encontrarnos con estas especies. ¡También ocurren aquí mismo!

Una especie de Maryland muy interesante es la abeja cucú de Macropis (Epeoloides pilosula), que parasita los nidos de la abeja colectora de aceites del género Macropis. Debido a los altos niveles de especialización de, por un lado, Macropis en su planta hospedera (ver aquí para saber más) y, por otro lado, de la abeja cucú en , E. pilosula es extremadamente rara y está protegida en el este de América del Norte.

Las pequeñas abejas cucú de Macropis son muy raras en Maryland y están protegidas en casi todo su rango de distribución. Foto: M. Veit.

Otro ejemplo de abejas cucú locales son las parásitas de varias otras abejas mineras: las abejas parásitas del género Nomada. ¡La regla de la falta de pelos y estructuras para colectar provisiones es especialmente presente en estas especies! Se conocen alrededor de 30 especies de este género en nuestro estado, y muchas de ellas son raras. Mientras que la abeja cucú manchada Nomada maculata se encuentra con cierta regularidad en el estado, Nomada bethunei se ha observado sólo en un par de localidades. La mayoría de estas especies de Nomada son, sin embargo, raras y a menudo amenazas.

Se conocen varias especies de abejas cucú del género Nomada en Maryland. Éstas a menudo parasitan a los nidos de abejas mineras. Foto: M. Lucas.

¿Pueden las abejas parásitas conducir a la extinción de otras abejas?

Las abejas parásitas y no-parásitas han estado evolucionando juntas por millones de años y es muy poco probable que este tipo de interacción lleve a la extinción de las especies parasitadas. De hecho, estas últimas también han desarrollado formas de proteger a sus crías (material para otro posteo 😉). Curiosamente, debido a que las abejas parásitas están tan especializadas en sus huéspedes, ¡son ellas las que pueden estar aún más en riesgo de extinción que sus huéspedes! De hecho, las abejas cucú son raras, difíciles de encontrar y es probable que sus poblaciones se extingan rápidamente después de que su especie huésped desaparece de una localidad. Así, si queremos proteger a este increíble grupo de polinizadoras, proporcionarle recursos a ellas y sus anfitrionas es clave (ver este y este otro posteo para conocer algunas formas de ayudar a los polinizadores).


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

Pawpaw: la fruta tropical de nuestros bosques de Maryland

Por Anahí Espíndola

Sobre todo desde que cultivo mis propias verduras y frutas, he desarrollado esta capacidad inconsciente de alegrarme por adelantado de los productos de cada estación. Y ahora que estamos llegando al final del verano, una de mis obsesiones son unas frutas nativas deliciosas que me transportan de forma gustativa a Sudamérica. En el posteo de hoy hablaremos de una planta nativa del este de Estados Unidos, cuyas frutas, hojas, madera y corteza son utilizadas por los nativos de América del Norte: ¡las pawpaws!

Las pawpaws (izquierda) y las chirimoyas o guanábanas (derecha) pertenecen a la misma familia de plantas, pero las pawpaws son la única especie adaptada a climas templados.

¿Qué son las pawpaws?

Las pawpaws son árboles que pertenecen a la misma familia de plantas que las chirimoyas y las guanábanas (Annonáceas). Desde una perspectiva botánica, las pawpaws son muy especiales porque son la única especie de la familia adaptada a crecer fuera de los trópicos y capaces de sobrevivir en climas templados como los de Maryland. Todas las pawpaws crecen en el este de América del Norte, pero la especie más común es la pawpaw común Asimina triloba,muy abundante en nuestra región. La pawpaw común está adaptada a crecer en hábitats bien drenados y fértiles, como los que se encuentran en nuestros bosques. Son tan comunes que en cualquier caminata por los bosques de la zona será casi imposible no encontrarse con varios de estos árboles creciendo juntos.

Las pawpaws crecen en suelos fértiles bien drenados, y son comunes en nuestros bosques, donde a menudo crecen en pequeñas arboledas. Foto: K. Schulz.

Las frutas de pawpaw son deliciosas

Además de ser árboles nativos que crecen bien en nuestra región, las pawpaws tienen una de las frutas nativas más deliciosas y grandes de los Estados Unidos continentales. Los frutos son grandes y se parecen de afuera a un mango verde, pero son blancos/amarillos y carnosos por dentro. Su sabor es tan delicioso que siempre lo relaciono con frutas tropicales. Personas más técnicas que yo en cuanto a descripción de sabor dicen que tienen una textura parecida a natillas o flan, y un gusto similar al de plátanos, piñas y mangos. En cualquier caso, créame cuando le digo que estas frutas son absolutamente increíbles y se pueden comer frescas, en yogures, en pasteles, como mermeladas, congeladas, ¡en helados!

Los frutos de pawpaw son verdes por fuera y amarillentos y carnosos por dentro. Nótese las semillas muy grandes. Foto: A. Espíndola.

¡¿Cómo no me enteré antes?!

¡Esa fue mi pregunta la primera vez que las probé! Resulta que producir pawpaws para la venta no es muy simple, ya que las frutas son frágiles y no se pueden transportar largas distancias. Esto significa que las pawpaws generalmente se producen y consumen localmente, y que es difícil encontrarlas si uno no conoce a alguien que tenga algunos árboles. Además, la temporada de fruta de pawpaws es relativamente corta (final del verano), lo que significa que uno tiene que estar en el lugar y momento correctos para comerlas. Por suerte, en temporada, las pawpaws se pueden conseguir en algunas ferias de productores locales o en granjas (vea esta lista de ferias de Maryland). También se puede intentar encontrarlas en los bosques de la zona, dejándose guiar por el aroma dulce de las frutas maduras.

Las pawpaws también alimentan a otros animales

Los frutos de pawpaws no son sólo consumidos por humanos, sinot también por otros animales, como mapaches, ardillas y osos. Además, la planta no sólo alimenta a otros con sus frutas; sus hojas son hospederas de algunas mariposas llamativas de nuestra región. Las hojas de pawpaws son la comida preferida de las larvas de mariposa cebrada cola de golondrina, y es común observar a las hembras de estas mariposas visitar y poner huevos sobre sus hojas.

Las hojas de pawpaw son el alimento preferido de las larvas de mariposa cebrada cola de golondrina. Fotos: L. Meade, M. McCarty.

¿Cómo cultivar pawpaws?

Como las pawpaws están bien adaptadas a nuestras condiciones climáticas y de suelo, es una muy buena idea elegir esta planta para nuestros espacios verdes, ya que son fáciles de cultivar. Las pawpaws se pueden hacer crecer a partir de semillas, pero lo más simple es conseguirlas en un vivero. Varios viveros en el área venden árboles de pawpaws adaptados a nuestras condiciones locales. Además, algunos condados y ciudades proporcionan apoyo financiero para plantar estos árboles nativos (vea, por ejemplo, este enlace; seleccionar “español”).

Los árboles de pawpaws comienzan a producir frutos un par de años después de la siembra. Sin embargo, la producción de frutas requiere de una forma de polinización particular. De hecho, las frutas se formarán sólo si hay polinización cruzada, ya que una flor de pawpaw no puede polinizarse a sí misma. Esto significa que las pawpaws necesitan polinizadores para producir frutos.

Las pawpaws son polinizadas principalmente por moscas, que las flores atraen en primavera con sus flores oscuras y sus aromas de “levadura”. Se sabe que estos aromas atraen y “engañan” a los polinizadores, imitando el olor de frutas maduras, donde estos insectos ponen sus huevos o prefieren alimentarse. Las flores atraen a estos dispersores de polen, quienes, mientras visitan las flores, las polinizan contra su voluntad. Por esta razón, puede imaginar que tener más de una pawpaw en los alrededores de su casa aumentará la producción de frutos, ya que será más probable que los polinizadores engañados ya hayan visitado otra planta y por lo tanto ya lleven polen cuando visiten su árbol.

Las flores de pawpaw han evolucionado para atraer y engañar a moscas y escarabajos, luciendo colores oscuros y oliendo a frutas maduras. Así, la planta poliniza sus flores sin ofrecer ninguna recompensa a los polinizadores. Foto: J. Gallagher.

Si desea estar absolutamente seguro de obtener una buena cosecha de pawpaws a fines del verano, también puede polinizarlas a mano. Para hacerlo, usando un pincel fino, recoja el polen de las anteras de una flor, transfiriéndolo luego al estigma de otra. Además de estar seguro de obtener frutas a fines del verano, usted podrá también experimentar en carne propia lo que siente un polinizador haciendo su trabajo. 😊


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

Colibríes – Quiénes son, cómo polinizan, y cómo ayudarlos

Por Anahí Espíndola

El verano está aquí, y una de sus ventajas es que atrae a muchos nuevos visitantes a nuestra región, entre los cuales están los colibríes. En el posteo de hoy hablaremos sobre estas hermosas aves, sobre por qué comen tanto y qué podemos hacer para asistirlas mientras nos visitan.

Colibríes o picaflores

Los colibríes son un grupo de aves que se especializan en alimentarse exclusivamente de néctar, aunque también complementan sus dietas con algunos insectos que pueden encontrar en las flores que visitan. Los colibríes están restringidos al continente americano, lo que significa que sólo se los puede encontrar en el hemisferio occidental. Debido a que visitan las flores, actúan como muy buenos polinizadores de muchas plantas, al punto de ser considerados el grupo más grande de vertebrados polinizadores.

Las especies de colibríes en los Estados Unidos son migratorias, viajando miles de millas entre sus “residencias” de verano y de invierno. Entre todas las especies de colibríes que están presentes en el país, al menos siete han sido observadas en Maryland. De estas siete, una no sólo visita sino que también se reproduce en nuestra región: el colibrí garganta rubí.

El colibrí garganta rubí (aquí un macho) se reproduce en Maryland y puede ser observado durante el verano. Foto: M. L. Reynolds.

¿Por qué los colibríes comen tanto?

¿Conocen la historia de la oruga hambrienta? ¡A veces me parece que la historia debería ser más bien sobre el colibrí hambriento! De hecho, los colibríes rompen récords ya que son los animales con la tasa metabólica más alta de todo el reino animal. A pesar de ser tan chiquito, ¡este pequeño animal utiliza alrededor de 100 veces más calorías por gramo de cuerpo que los elefantes! Por esta razón, los colibríes necesitan mucha energía para sobrevivir y siempre tienen hambre, necesitando consumir diariamente alrededor del equivalente de su peso corporal (¡imagínense cómo sería si nosotros necesitáramos comer tanto!).

¿Qué comen los colibríes?

Los colibríes se alimentan principalmente de néctar que recogen en las flores que visitan. El néctar que producen estas flores es relativamente diluido (alrededor de 25% de azúcar), lo cual es perfecto para los colibríes. De hecho, los colibríes colectan néctar mientras vuelan, lo que consume mucha energía. Este néctar diluido no es demasiado viscoso y por esa razón puede ser recogido rápidamente por los colibríes mientras vuelan, ayudándolos a ahorrar más energía.

La punta de la lengua de un colibrí está dividida, lo que lo ayuda a aumentar el volumen de néctar que puede obtener con cada lamida. Foto: L. M. Stephen.

Y hablando de colectar néctar… es posible que se hayan dado cuenta de que los colibríes tienen picos muy largos. Lo que quizás no sepan es que sus picos y lenguas han evolucionado y están increíblemente adaptadas para hacer de la colección de néctar un proceso muy eficiente. Por ejemplo, un colibrí tiene un fuerte grupo de músculos que le permite realizar hasta 20 lamidas por segundo. Además, los bordes de sus picos se superponen parcialmente, lo que crea una estructura apretada desde la que el néctar puede no gotear cuando se está ingiriendo. Y si esto no fuera suficientemente impresionante, tal vez les sorprenderá saber que las lenguas de los colibríes tienen crestas longitudinales y sus bordes están doblados hacia el centro, creando ‘canales’ que actúan como pajitas o tubos y que les permiten aspirar fácilmente el néctar. Por último, la punta de sus lenguas está dividida longitudinalmente y cubierta de pequeños “pelos”, lo que les permite absorber la mayor cantidad de néctar posible en cada lamida. Si quieren ver todo esto en acción, aquí les comparto este impresionante video (en inglés).

¿Qué flores visitan los colibríes?

Los colibríes tienen una visión excepcional, capaces de ver los mismos colores que nosotros, pero también el espectro ultravioleta (UV). Sin embargo, los colibríes visitan principalmente flores rojas, rosadas y a veces blanquecinas. ¿Por qué? ¿Hay algún signo especial en las flores rojas y que ellos prefieren? En realidad, su preferencia por ese color no es innata, y los colibríes aprenden a reconocer el color de flores que ofrecen el mejor néctar. Debido a que la mayoría de las flores rojas no son atractivas para otros polinizadores, éstas tienen la mayor cantidad de néctar disponible para los colibríes. Por esa razón, cuando se les da la opción, los colibríes tienden a elegir flores rojas o rosadas, no porque sean las únicas que pueden ver, sino porque son las más propensas a ofrecer más comida.

Algunas de las flores que se pueden plantar para atraer a los colibríes en nuestra región tienen flores rojas y elongadas, como las cardenalas encarnadas (Lobelia cardinalis; izquierda), las aguileñas (género Aquilegia; centro) y las bálsamo de abeja (Monarda didyma; derecha). Fotos: B. Buchanan/USFWS, G. Smith/USFWS, J. Schneid.

Del punto de vista de la flor, ser polinizada por un colibrí requiere de estructuras especiales para proteger los órganos reproductivos de la visita de un polinizador tan grande y móvil como un colibrí. Por esta razón, las flores preferidas por los colibríes suelen ser alargadas y rígidas, al menos en su base, donde están los ovarios. Estas flores también han evolucionado para posicionar sus anteras de una manera muy específica, lo que permite una polinización óptima: estas flores generalmente depositan polen en el pico o la frente del colibrí…  ¡Los colibríes son excepcionalmente buenos dispersores de polen!

Los flores visitadas por colibríes depositan polen en sus cabezas y picos. Foto: Kpts44.

¿Cómo ayudar a los colibríes?

Hay varias acciones que se pueden tomar si se desea atraer a colibríes a nuestros espacios verdes. La más sencilla es plantar flores preferidas por los colibríes. En nuestra región, éstas pueden ser las balsaminas (género Impatiens), las cardenalas encarnadas (Lobelia cardinalis), las bálsamo de abeja (Monarda didyma), las aguileñas (género Aquilegia), o las madreselvas trompeta (Lonicera sempervirens).

Otra forma de atraerlos (idealmente en combinación con el cultivo de sus plantas preferidas) es estableciendo comederos de colibríes. Estos se pueden obtener en muchas tiendas, y deben ser llenados con una solución 1:4 de azúcar en agua hervida (ver receta en este enlace). La única condición para que la solución sea nutritiva y saludable es que tiene que ser cambiada regularmente, porque comenzará a fermentar después de 3-4 días. Si mantiene la solución fresca, no hay ningún inconveniente en tenerla siempre disponible en su patio. Tomando estas dos acciones, es posible ayudar a los colibríes y al mismo tiempo apreciar su belleza desde la comodidad de nuestras ventanas.


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

Mariposas de Maryland

Por Anahí Espíndola

En regiones estacionales como Maryland, la naturaleza pasa por ciclos. Algunas estaciones están reservadas para crecer y reproducirse, y otras para descansar y esperar a que las condiciones mejoren. Uno de los grupos de organismos que en mi opinión representan claramente esos cambios en las estaciones son las mariposas, que pasan por modificaciones extremas en sus cuerpos y ecologías para adaptarse estrechamente a las estaciones cambiantes. En el posteo de hoy vamos a hablar sobre dos especies de mariposas que podemos encontrar aquí mismo en Maryland: la cola de golondrina negra y la hermosa mariposa Damero de Baltimore.

El ciclo de vida de las mariposas es fascinante y complejo, y en nuestra región suele estar estrechamente relacionado con los cambios de estación. Imagen: Cyanocorax.

Empecemos por el principio

Antes de entrar en detalles sobre estas mariposas, creo que es importante explicar en breve cómo se desarrollan estos organismos, porque, como dije antes, sus ciclos de vida suelen estar estrechamente relacionados con nuestras estaciones. Las orugas tienen ciclos de vida bastante especiales y fascinantes.

En estos insectos, la hembra pone huevos en su planta hospedera de preferencia. De esta manera, la primera larva (una pequeña oruga) que emerge de ese huevo no necesitará moverse lejos para alimentarse de su planta favorita y más nutritiva. Una vez que las larvas eclosionan, comienzan a alimentarse de material vegetal, volviéndose más grandes a medida que comen. Debido a que los insectos como las mariposas están cubiertos de una “piel” dura especial llamada exoesqueleto (¡un esqueleto externo!) que les da soporte y estructura, cada vez que la oruga se hace demasiado grande, el exoesqueleto se vuelve demasiado apretado (imagíne a la ropa chica de un niño en crecimiento). En ese momento, la oruga rompe el exoesqueleto viejo y crece uno nuevo más grande en el que pueda caber. Mientras pasa por estos cambios de esqueleto (llamados mudas), la oruga es capaz de crecer hasta que es lo suficientemente grande como para hacer su último cambio: la pupación.

En esta etapa, la oruga muy grande está lista para convertirse en un adulto. Para ello, la oruga muda por última vez y se convierte en una pupa, que es la forma que construye el capullo en el que ocurren los últimos cambios corporales antes de que emerja la mariposa adulta. Ahora que tenemos una mejor idea de cómo va este ciclo de vida, echemos un vistazo a lo que hacen nuestras dos especies y cómo difieren en sus preferencias alimentarias, ciclos de vida y cómo eso afecta la forma en que podemos promover su presencia en nuestro entorno.

Mariposas Cola de Golondrina Negra

Aunque a algunos les pueda parecer obvio, permítanme comenzar diciendo que esta especie recibe su nombre por la forma de sus alas traseras, lo que recuerda a las colas puntiagudas de las golondrinas. Las colas de golondrina negra (Papilio polyxenes) son mariposas comunes en nuestra región, y están presentes en todo el este de los Estados Unidos. En Maryland, esta especie tiene entre dos y tres generaciones por año, con la(s) primera(s) generación(es) de la temporada llegando a la edad adulta dentro de la temporada, y la última pasando el invierno como pupa y emergiendo como adulto la primavera siguiente.

Las colas de golondrina negra pueden tener varias generaciones por año, alimentándose de plantas de la familia del perejil, y finalmente emergiendo como hermosos adultos, ya sea en la misma temporada o en la siguiente. Fotos: eggs (wikiCommons), larva (PINKE), pupa (Woodleywonderworld), adult (J. Flanery).

Como todas las mariposas, las colas de golondrina negra están especializadas en su alimentación (ver aquí para más detalles). Lo que define que una planta sea deliciosa o no para las orugas es la composición química de la planta. De hecho, las plantas han evolucionado para producir diferentes compuestos químicos que las protegen contra la multitud de herbívoros que existen. Las colas de golondrina negra en particular han evolucionado para tolerar los compuestos químicos presentes en las plantas de la familia del perejil (Apiáceas). Es por esta razón, que estas orugas se pueden encontrar en su jardín alimentándose de hojas de perejil, zanahoria, o eneldo. Los adultos (mariposas) generalmente se ven colectando néctar en flores como el trébol, el algodoncillo y los cardos.

Actualmente se considera que las colas de golondrina negra no están particularmente en riesgo de extinción. Sin embargo, para mantener sus poblaciones se recomienda que estén presentes pastizales abiertos con plantas que sirven como hospederos de orugas. Curiosamente, debido a que son tan comunes en nuestra área, se pueden criar fácilmente en las casas, algo que es muy divertido y que puede ser una actividad de verano para niños (¡y adultos!).

Mariposas Damero de Baltimore

Si Maryland tiene un postre estatal, ¡también hay derecho a tener un insecto estatal!

El insecto del estado de Maryland es la hermosa y delicada mariposa Damero de Baltimore (Euphydryas phaeton), que fue elegida como el insecto del estado porque sus colores recuerdan a los de la bandera de Maryland. En nuestra área, los Dameros de Baltimore no son tan comunes como las colas de golondrina negra, y, a diferencia de los éstas, sólo tienen una generación por año.

Los Dameros de Baltimore pasan por diferentes etapas de desarrollo, eclosionando sobre su huésped preferido, y alimentándose de éste como orugas, antes de entrar en la fase de pupa y finalmente emerger como adultos. Fotos: eggs (NABA.org), larva (wikiCommons), pupa (4.bp.blogspot.com), adult (S. Snyder).

Sus dietas también son significativamente más especializadas que las de las colas de golondrina negra: las orugas jóvenes se alimentan exclusivamente de hojas de cabeza de tortuga blanca (Chelone glabra), en las que las hembras ponen huevos. Mientras que más adelante en su desarrollo son capaces de alimentarse al menos parcialmente de plantas alternativas, su hospedero principal en necesario para sobrevivir las primeras etapas de desarrollo. Finalmente, a diferencia de la mayoría de las mariposas de nuestra región que pasan el invierno como pupas, esta especie pasa el invierno como oruga, y se transforma en pupa sólo en la primavera. Las orugas de esta especie son muy lindas y siempre me recuerdan a los Duendes de Polvo de la película “Mi vecino Totoro”. Los adultos de esta especie se alimentan de flores de algodoncillo y mora silvestre.

Desafortunadamente, a pesar de que estas bellezas son nuestro insecto estatal, actualmente están en peligro de extinción en nuestro estado. Las razones tienen que ver con los cambios en el uso del terreno, lo que llevó a que menos cabezas de tortuga blanca estén disponibles para el desarrollo de la oruga, tanto porque hay menos hábitats naturales como porque las poblaciones de ciervos son tan grandes que comen la mayoría de las plantas huésped. Si desea tratar de contribuir a las poblaciones de estas mariposas, puede plantar cabezas de tortuga blancas en su patio, pero en particular apoyar las acciones de conservación que ya están teniendo lugar en nuestra región.


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

La semana de los polinizadores está aquí. Festejémosla con un Bingo de la Polinización.

Por Anahí Espíndola
Foto: D. Harvey

En Maryland, junio es el mes en el que empieza a hacer calor y las aparecen las luciérnagas. También es cuando muchas plantas florecen y un montón de insectos vuelan. Además, junio es cuando la Pollinator Partnership ha declarado la Semana Nacional del Polinizador. Y finalmente, junio es también el mes en que niños (y adultos) comienzan a terminar la escuela y pueden necesitar alguna distracción adicional. Así que, tomando todo esto en cuenta, ¡me parece que junio es el mes perfecto para invitarlos a unirse a mí y participar del super Bingo de la Polinización! 😊

La polinización incluye flores de muchas formas y colores, así como muchos tipos de polinizadores. De izquierda a derecha; línea superior: flores en forma tubular, abeja silvestre visitando flores blancas, mosca de las flores visitando flores grandes; línea inferior: flores en forma de campana visitadas por una abeja, abejorros en flores rosadas, mariposa colectando néctar. Fotos: C. Carignan.


¿Cómo participar en el Bingo de la Polinización?

2- Imprímala o llévela en su dispositivo electrónico.

3- Encuentre amigos y/o familiares, y salga a tratar de completar la tarjeta.

4- Cuando haya terminado, compártala con nosotros a través de las redes sociales, sacando una foto de su tarjeta (¡y de usted!) y posteándola usando los hashtags #PollinatorWeek y #ExtensionEsp.

¡Que se diviertan, y feliz junio!

Nota: muchas de las actividades en esta tarjeta de bingo están relacionadas con posteos anteriores. Si quiere (re)leerlos, pueden encontrarlos haciendo click aquí.

Manzanas y frutillas, o cómo los polinizadores nos alimentan

Por Anahí Espíndola

Tal vez hayan escuchado eso de que los polinizadores están sufriendo y que tenemos que apoyarlos para que puedan seguir existiendo. También tal vez hayan oído que, como humanos, necesitamos polinizadores, ya que si los perdemos también perderemos nuestra capacidad de alimentarnos. ¿Cómo es éso? En este posteo, quiero charlar sobre la importancia de los polinizadores, visitando dos ejemplos de alimentos muy familiares: manzanas y frutillas. Y quizás así, al final de esta lectura, enviarás como yo buenos pensamientos a nuestros polinizadores cada vez que des un mordisco a nuestras deliciosas frutas. 😊

¿Los manzanos necesitan polinizadores?

Como en otros frutos, las manzanas se forman después de la fertilización de los óvulos presentes en las flores del manzano (consulte este sitio para más detalles). Si se produce polinización y luego fertilización, el resultado es la producción de frutos grandes y jugosos, que contienen las semillas de la planta, y que ayudan a la planta a dispersar sus semillas. Como la fruta sirve a la dispersión de las semillas, las frutas sólo se forman si ha habido fertilización. A diferencia de otras plantas que pueden transferir su propio polen de forma automática, los manzanos (pero también las cerezas y los duraznos) no pueden hacerlo, y necesitan que un organismo transfiera activamente el polen de una flor a otra: ¡un polinizador!

Los polinizadores de manzanos pueden ser de muchos tipos, pero en su mayoría son abejas. Estos insectos a veces son instalados por la gente en huertos o jardines para favorecer la polinización, como se hace con los panales de abejas de miel o las colonias de abejas albañiles. Muchas veces, sin embargo, no es la presencia vistosa de estas grandes colonias manejadas, sino la discreta actividad de una multitud de abejas solitarias y silvestres que realizan la polinización de las flores (vea aquí para aprender sobre estas abejas salvajes). A pesar de ser a menudo ignorados, son en realidad estos pequeños polinizadores los que merecen laureles por la polinización de nuestros huertos.

Las flores de manzana son polinizadas principalmente por abejas, que pueden ser manejadas (como las abejas de miel), o silvestres (como abejas metálicas o abejorros nativos). Foto: Hugo.

A veces no nos damos cuenta del valor de algo hasta que ya no lo tenemos. Si tienen manzanos en sus jardines o granjas, es posible que se hayan dado cuenta de que si la floración de los manzanos coincide con un período frío, el árbol producirá muy pocas manzanas. Esto está realmente directamente relacionado con la necesidad de polinizadores que tienen estas plantas. De hecho, los insectos polinizadores tienen dificultad para moverse y volar a bajas temperaturas, lo que significa que si hace frío cuando el manzano florece, los polinizadores no podrán visitar las flores porque no pueden moverse. Si la ola de frío se extiende durante todo el período de floración, la mayoría de las flores no recibirán polen y no se formarán frutos.

¿Frutillas deformadas? ¿Qué está pasando?

La región en donde crecí en Argentina es conocida por sus deliciosas frutillas. Cada verano, conseguíamos cajitas de madera con frutillas chiquitas y dulces, con un gusto increíble. Luego de lavarlas y cortarlas, las comíamos directamente o (mi versión preferida) con crema. Hoy estoy agradecida a los polinizadores de las frutillas, no sólo por la rica comida, sino por también crear recuerdos que puedo guardar para siempre. ¿Cómo es eso?

Como la mayoría de las plantas, las frutillas pueden polinizarse a sí mismas de forma parcial. A pesar de esto, una mejor polinización se obtiene solamente si los polinizadores están presentes. Al igual que las manzanas, las fresas florecen en la primavera y un período de frío durante su tiempo de floración puede hacer que las flores pierdan sus polinizadores, ya que en esas condiciones éstos no pueden moverse. Esto es lo que puede conducir a la carencia de frutas, o a la producción de frutillas de forma irregular. ¿Por qué?

Las flores de frutilla están formadas por una multitud de mini órganos femeninos -flechas negras, a la izquierda-, que se convierten en una multitud de mini-frutas -flechas blancas, a la derecha. Cada una de estas mini-frutas lleva una semilla, y está sostenida por un “tejido de base”. El conjunto de todas estas mini-frutas y el tejido de base es lo que llamamos una frutilla. Foto: A. Espíndola.

En el caso de las frutillas, lo que consideramos una fruta es en realidad una serie de frutas diminutas (cada semillita que vemos en una frutilla es una de esas frutas) que crecen en paralelo en un “tejido de base”. Es a toda esta “mega-fruta” a la que llamamos frutilla. Como los manzanos, las frutillas también son polinizadas particularmente bien por las abejas. En el caso de las frutillas, se ha demostrado que son las abejas silvestres las que hacen la mayor parte del trabajo. Como en los manzanos, cuando los polinizadores están ausentes, ya sea porque no pueden sobrevivir en la región o porque no pueden moverse debido a bajas temperaturas, sólo algunas de estas pequeñas frutas logran recibir polen y ser fertilizadas, lo que significa que sólo esas partes de la “mega-fruta” podrán desarrollarse. Cuando esto sucede, las frutillas que se forman aparecen deformadas. Estas frutillas son comestibles, pero no son tan grandes y dulces como podrían haber sido si los polinizadores hubiesen estado presente.

Quiero manzanas y frutillas. ¿Qué puedo hacer?

En posteos anteriores hemos discutido algunas acciones específicas que se pueden tomar en nuestros propios jardines y huertos para ayudar a los polinizadores a prosperar y seguir ayudándonos a obtener nuestra propia comida. ¡Qué mejor manera de agradecerles su ayuda que el proporcionarles alimentos y espacios de anidación!


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

¿Cómo ayudar a las abejas?

Por Anahí Espíndola

Uno de mis objetivos este año es asegurarme de que mi patio y jardín se conviertan en paraísos para los polinizadores. Si usted es como yo, y quiere tratar de ayudar a las abejas, lo invito a seguir leyendo para ver cómo hacerlo.

Al igual que nosotros, los polinizadores necesitan comida y un lugar para vivir

Escuchamos mucho sobre los polinizadores y las plantas que podemos sembrar para ayudarlos. Es cierto que para vivir y reproducirse los polinizadores necesitan alimento, y éste generalmente proviene de las flores que plantamos. Sin embargo, a menudo olvidamos que los polinizadores (y en el caso de este posteo, las abejas) necesitan algo más: ¡un lugar para vivir!

Es común pensar en sólo abejas de miel cuando uno habla de abejas, pero para este posteo es importante darse cuenta de que la mayoría de las abejas no viven en panales sociales, sino que son solitarias. Estas abejas solitarias representan a la gran mayoría de las abejas, y, sólo en Maryland, tenemos alrededor de 400 especies diferentes (!) de ellas (para saber más sobre las abejas de Maryland, eche un vistazo a este impresionante libro gratuito en inglés).

A diferencia de las abejas de miel, cada una de estas especies de abejas silvestres tiene diferentes necesidades para anidar, y muchas de ellas lo hacen fácilmente cerca de nuestras casas si encuentran las condiciones adecuadas. En este posteo les daré algunos consejos sobre cómo crear esas condiciones para ayudar a estas abejas a vivir y establecerse cerca de su patio o jardín.

¿Cómo viven las abejas silvestres?

A diferencia de las abejas de miel, que ponen huevos durante toda la temporada, las abejas silvestres suelen hacerlo sólo en ciertas épocas del año (por ejemplo, sólo en la primavera, el verano o el otoño), lo que significa que su ciclo de vida es diferente al de las abejas de miel.

La mayoría de las abejas silvestres crean su nido, ponen huevos en ellos y dejan reservas de comida para su progenia. Cuando las larvas eclosionan encuentran la comida y pueden terminar su desarrollo en ausencia de la madre. Foto: USDA ARS.

Cuando están listas para poner huevos, las hembras comienzan a buscar un lugar para anidar, y es sólo durante este tiempo que construyen sus nidos. Una vez los huevos puestos, la madre abandona el nido, pero no sin antes dejar una reserva de comida (generalmente polen mezclado con néctar). Después de la eclosión, las larvas continúan su desarrollo, comiendo las reservas de alimento que dejó su madre, hasta estar listas para emerger como adultos, generalmente al año siguiente. Esto significa que la mayoría de las abejas silvestres no reciben mucho cuidado materno, y que la mayor parte del tiempo pasado en la vida de estas abejas es en forma de larva, creciendo y preparándose para el mundo “exterior”.

¿Dónde viven las abejas silvestres y cómo puedo ayudarlas a anidar?

Las abejas silvestres tienen variadas preferencias de anidado: cavando galerías en el suelo o en la madera, usando cavidades ya existentes, o parasitando y ocupando los nidos nuevos de otras abejas (!!). Entender estas necesidades es importante, porque los recursos que proporcionamos para anidar van a definir qué especies atraeremos a nuestros jardines.

Terreno inalterado – Abejas que anidan en el suelo

Los halíctidos son comunes en Maryland y se los puede ver a menudo cavando en el suelo y visitando flores. Fotos: J. Gallagher; Ilexin.

Si desea ayudar a estas abejas, asegúrese de dejar parte del suelo de su jardín sin trabajar. Después de no mucho tiempo, verá que estas abejas empezarán a visitar la zona, y si uno presta atención, se dará cuenta de que muchas están realmente entrando y saliendo del suelo… porque están anidando en él. 😊 En Maryland, estas abejas pertenecen al grupo llamado halíctidos; pequeñas abejas verde metalizado, comúnmente vistas visitando flores.

Madera – Abejas Carpinteras

Las grandes abejas carpinteras anidan en galerías poco profundas que excavan en madera blanda. Foto: Departamento de Conservación de Missouri.

En nuestra región, estas abejas están representadas por las abejas carpinteras del género Xylocopa. Estas abejas tienen mandíbulas fuertes usadas para excavar madera blanda y así construir sus nidos en ella. Si desea atraer a estas abejas a su jardín, asegúrese de dejar ramas y troncos relativamente grandes disponibles para que aniden. Además, de esta forma permitirá que no sólo las abejas carpinteras, sino también otros organismos beneficiosos, se establezcan en su jardín.

¡Hoteles de Abejas! – Abejas que anidan en cavidades

Las abejas que anidan en cavidades son fácilmente atraídas con “hoteles de abejas”. Fotos: M. Lankford; Piqsels.

A diferencia de las abejas carpinteras o aquéllas que anidan en el suelo, estas abejas no crean cavidades, sino que utilizan las que ya existen. Este es el grupo de abejas que es fácilmente atraído por esos curiosos “hoteles de abejas” que se pueden construir o comprar. Una opción natural (y económica) para ayudar a estas abejas es no cortar al ras los tallos huecos de algunas plantas al final de la temporada. Muchas abejas anidan dentro de estos tallos, y morirán si éstos son cortados durante el invierno. Las especies de este grupo de abejas anidan en primavera, verano u otoño. Por esta razón, si uno quiere utilizar hoteles de abejas, se recomiendo establecerlos a principios de la primavera.

Hay una gran variedad de hoteles de abejas: con pequeños tubos que se pueden quitar, con agujeros perforados en madera, con pequeñas ramas huecas de varios tamaños, con rollos de papel, etc. (para saber más sobre esto, eche un vistazo a este artículo). Independientemente del tipo de hotel de abejas que se quiera usar, algo importante es asegurarse de mantener las cavidades limpias para que las abejas se desarrollen en condiciones saludables. El no hacerlo puede hacer más mal que bien, ya que uno atraería a las abejas, pero también las llevaría a enfermarse y morir porque el lugar es insalubre.

¡Ahora nos toca a nosotros!

Me encanta ver a las abejas construir sus nidos, independientemente de qué tipo sean. Tal vez es que soy una metida, o tal vez esta es la razón por la que soy bióloga, pero el poder mirar la vida de estos pequeños animales me hace sentir conectada con ellos, y me hace darme cuenta de lo maravillosamente diversa y fascinante que puede ser la vida. Ahora que la primavera llegó y uno empieza a planear su jardín y su huerta, lo invito a considerar no sólo qué flores sino también qué lugares para anidar está planeando para sus polinizadores. Después, más tarde en la temporada, lo invito a visitar esos lugares; ¡estoy segura de que no se decepcionará de lo que encontrará!


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

¿Qué plantar para ayudar a los polinizadores?

Todos queremos proteger a los polinizadores y se nos dice que la mejor manera de hacerlo es plantando flores. El problema es que si alguna vez ha consultado un catálogo de semillas o visitado un vivero, seguramente se ha visto tan abrumado como yo cuando llegó el momento de elegir… ¿Cómo elegir qué plantar? Para ayudar a decidir, en la publicación de hoy quiero hablar sobre qué tener en cuenta en estas decisiones y compartir algunos recursos que pueden ser útiles la próxima vez que esté tratando de elegir.

Cada especie de polinizador es única

Como todas las especies del mundo, cada especie de polinizador tiene requisitos reproductivos, nutricionales y de hábitat únicos, que le permiten sobrevivir y reproducirse. Por ejemplo, una abeja que anida a principios de la primavera necesita alimentos y recursos que serán distintos de los de otra abeja que anida en el verano, o de una mariposa que vuela a fines de la primavera. De hecho, mientras que para la abeja de principios de la primavera es clave que las flores estén disponibles al principio de la temporada, esto no será de gran ayuda para la abeja de verano. De la misma manera, una mariposa que vuele al final de la primavera podrá disfrutar del néctar de flores que no estaban disponibles para la abeja de principios de primavera.

Además de estar activos en distintos momentos de la temporada, cada polinizador es único en su anatomía y habilidades sensoriales. Por ejemplo, las abejas de lengua larga pueden alcanzar el néctar de flores que son demasiado profundas para las abejas de lengua corta. Del mismo modo, debido a sus bocas alargadas, colibríes y mariposas pueden acceder al néctar de flores tubulares, el cual está fuera del alcance de otros polinizadores.

Los abejorros son visitantes comunes de las flores de campanitas (Penstemon digitalis), que florecen en Mayo y Junio. Notar la lengua extendida del abejorro. Foto: C. Carignan.

La forma de los cuerpos de los polinizadores también define en qué flores éstos pueden alimentarse. Por ejemplo, las mariposas no son tan buenas voladoras como las moscas de las flores o las abejas, y por esta razón necesitan tener grandes superficies para aterrizar cuando visitan flores. En cambio, las abejas y las moscas de las flores pueden acercarse y aterrizar de forma muy precisa en distintos tipos de flores.

Por último, distintos polinizadores tienen distintas capacidades sensoriales, lo cual también afecta la elección de flores que visitan. Por ejemplo, las mariposas y colibríes pueden ver muchos colores diferentes, incluyendo la luz ultravioleta, mientras que los murciélagos polinizadores son básicamente ciegos, y las abejas tienen un amplio espectro de visión, pero no pueden diferenciar muchos de los colores que nosotros sí podemos. Por esta razón, estos distintos tipos de polinizadores sólo visitan las flores que son capaces de percibir.

En este punto, quizás te estés preguntando cómo se relaciona todo esto con el tema de este posteo: ¿qué flores plantar para ayudar a los polinizadores? Paciencia, ¡ya voy llegando!

¿Cómo debo elegir qué plantar para ayudar a los polinizadores?

Como debes estar adivinando a estas alturas, como cada polinizador tiene requisitos de vida distintos, si deseamos ayudar a tantos polinizadores como sea posible, lo mejor que podemos hacer es tratar de diversificar nuestros jardines, canteros y terrenos. Me gusta pensar en esto como si estuviera organizando una cena en la que quiero que muchos amigos disfruten de la comida. Si sé que algunos de mis amigos son veganos, alérgicos a frutos secos o a productos lácteos, me aseguraré de que en mi mesa haya también algo que puedan comer. Si no tengo nada para ellos, terminarán hambrientos y tristes, y probablemente rechazarán cualquier futura invitación mía a cenar (¡qué triste!). Por eso, me gusta pensar en la elección de estas plantas como en una fiesta en mi patio que organizo durante toda la temporada, y donde quiero que todos mis amigos siempre tengan algo para comer… así vuelven la próxima vez que los invito.

Un jardín de flores diverso incluye flores de muchos colores y formas distintas, que florecerán durante toda la temporada. Foto: Carol Norquist.

La clave para atraer polinizadores es diversificar nuestros jardines

Idealmente, nuestra elección de plantas debe integrar flores de diferentes colores, formas y tamaños, que estarán disponibles durante toda la temporada. Esto significa que nuestro terreno tendrá siempre alguna planta floreciendo, e idealmente habrá una transición de plantas de floración temprana, a media y tardía. Además, si se busca atraer a polinizadores que tienen requisitos alimenticios específicos (por ejemplo, mariposas monarca, abejas colectoras de aceites), uno debe asegurarse de que los alimentos requeridos por estos polinizadores también estén presentes (ver aquí para saber más).

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de decidir qué plantar es considerar que como regla general nuestros polinizadores nativos obtienen una nutrición adecuada si se alimentan de especies de plantas nativas. Por esta razón, se recomienda plantar especies vegetales nativas y evitar especies exóticas e invasivas. De hecho, es muy probable que estas especies invasivas, además de no ser nutritivas para los polinizadores nativos, también desplacen a las especies vegetales nativas, reduciendo aún más la diversidad de su terreno. Esto significa que una “buena” mezcla de flores para polinizadores de Europa probablemente no sea ideal para los polinizadores de Maryland.

Pero entonces, ¿qué debo hacer?

¡Hay tantas cosas a tener en cuenta! ¿Cómo hacer entonces para decidir? Por suerte muchos biólogos, ecólogos y especialistas en conservación han estado pensando en todo esto desde hace un buen tiempo. Hoy en día, se pueden obtener mezclas florales apropiadas para las diferentes regiones de los Estados Unidos. En el estado de Maryland, el Departamento de Recursos Naturales ha creado una lista de especies recomendadas para distintas condiciones de terreno. Si deseas simplemente favorecer polinizadores específicos, puede dirigirse a sus plantas preferidas (por ejemplo, ver aquí para mariposas monarca). Para informarse sobre dónde encontrar semillas y plantines, echa un vistazo a este gran recurso creado por la Sociedad de Plantas Nativas de Maryland.


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

¿Es este insecto un polinizador?

Parecería que hoy en día todo el mundo está interesado en los polinizadores: jardineros, naturalistas, investigadores, conservacionistas, políticos… Las noticias nos dicen que los polinizadores nos necesitan y que tenemos que ayudarlos para que ellos nos puedan ayudar a seguir produciendo comida y manteniendo las plantas silvestres que nos rodean… ¡Pero el punto es que es difícil proteger algo que no conocemos! En este blog daremos entonces una mirada a quiénes son estos insectos polinizadores, cuándo y cómo encontrarlos, y, sobre todo, cómo saber si son o no polinizadores.

Abejas
Este es uno de los grupos de polinizadores más grandes e importantes. Poniendo de lado a la abeja melífera o de miel, que ha sido introducida en el continente americano, las abejas como grupo de insectos son extremadamente diversas en tamaño, ecología y coloración.
En la zona de Maryland, las abejas pueden ser muy pequeñas (como nuestras abejas metalizadas) o grandes (como las abejas carpinteras y los abejorros), y pueden presentar diversos colores e incluso tener tonalidades metálicas. Podemos reconocer a las abejas por sus dos pares de alas, la presencia de antenas “curvadas” o con “codo”, y, en general, patas y cuerpos cubiertos de pelos.
Las abejas vuelan y visitan flores tanto durante el día como al amanecer, y se observan frecuentemente en flores de colores muy diversos (rosadas, púrpuras, azules, blancas, amarillas).

Algunas de nuestras abejas de Maryland. Abeja minera, Abejorro, Abeja metalizada. Fotos: J. Glenn, A. Espindola, E. Dankowicz.

Mariposas
Las mariposas tienen relaciones “conflictivas” con sus plantas de predilección: cuando son orugas, se alimentan de sus hojas y tallos, mientras que polinizan las flores en su etapa adulta de “mariposa”. Las mariposas de Maryland tienen diferentes tamaños, colores y formas. Por ejemplo, probablemente esté familiarizado con las famosas mariposas monarca, que se alimentan de asclepias o algodoncillos, y son capaces de migrar cientos de kilómetros entre Estados Unidos y México.
En realidad, la diversidad de mariposas de nuestra región es muy alta, y entre ellas se encuentran las hermosas colas de golondrina, y el insecto oficial de nuestro estado, la rara mariposa Damero de Baltimore, con su coloración que recuerda al escudo y la bandera de Maryland.
Independientemente de la especie, todas las mariposas tienen una forma de boca especial, presentando una lengua enrollada. Por esta razón, las mariposas prefieren flores tubulares y largas. Las mariposas son diurnas, y por lo general son atraídas por flores rojas, naranjas, amarillas y malvas.

Una mariposa cola de golondrina, y un saltarín plateado. Fotos: A. Espindola, brdmrksio.

Polillas
A pesar de que pensamos en las polillas como insectos destructores de nuestra ropa de lana, las polillas pueden también ser buenas polinizadoras. Estos insectos pueden ser muy pequeños o grandes, y son primos lejanos de las mariposas.
Desde una perspectiva de la polinización, se diferencian de las mariposas porque la mayoría de ellas son atraídas por flores nocturnas, blanquecinas y que producen aromas fuertes y dulces. Al igual que las mariposas, las polillas tienen lenguas largas que utilizan para colectar néctar de las flores que visitan, y por lo tanto sus flores preferidas son tubulares, como las de las mariposas.
Entre la gran variedad de polillas polinizadoras, algunas de ellas son verdaderamente impresionantes, como las hábiles polillas esfinge, que pueden volar de forma muy precisa y son fáciles de reconocer porque son muy peludas. A pesar de que la mayoría de las polillas son nocturnas, algunas polillas esfinge son diurnas, como las polillas esfinge colibrí.

Una polilla esfinge colibrí . Foto: T. Aronson.

Sírfidos o moscas de las flores
Antes de empezar tengo que decir que este grupo de moscas es uno de mis favoritos. ¡Espero que después de leer esto, sean tan fanáticos de estas mosquitas como yo! Estas mosquitas con injustamente ignoradas, a pesar de que contribuyen en gran medida a la polinización de cultivos y plantas silvestres.
Estos insectos son relativamente pequeños (alrededor de 1cm), y como todas las moscas, tienen sólo un par de alas que llevan abiertas sobre su lomo en posición de “T”.
Porque muchas de ellas tienen rayas amarillas en el abdomen, estas moscas son a menudo confundidas con abejas y avispas. Sin embargo, es relativamente fácil distinguirlas de éstas, porque tienen dos alas (en lugar de cuatro en las avispas y abejas), vuelan con movimientos muy rápidos y pueden volar en su lugar, por lo general tienen ojos muy grandes, y sus antenas son muy cortitas.
Estas moscas visitan flores durante el día, y tienden a preferir las flores blancas, amarillas y verdosas.

Algunas moscas de las flores comunes en Maryland. Fotos: J. Rorabaugh, J. Flannery.

Escarabajos
Los escarabajos pertenecen al grupo de insectos más grande que existe. Entre las muchísimas familias de escarabajos, algunas están especializadas en comer polen, y por esta razón visitan y polinizan flores.
Desde un punto de vista de tamaño, los escarabajos pueden ser minúsculos o muy grandes, pero es posible reconocerlos porque todos llevan un “escudo” duro que cubre su lomo, y por lo menos parte de sus cuerpos están recubiertos de pelos. Los escarabajos pueden estar activos durante el día o la noche, y prefieren flores verdosas y blancas.
En Maryland, la mayoría de nuestros escarabajos polinizadores son los escarabajos soldado y los de antenas largas. ¡La próxima vez que estés cerca de flores, te invito a echar un vistazo de cerca y estoy segura de que no tendrás problemas en encontrarlos!

Dos escarabajos polinizadores que se pueden encontrar en nuestra flores de Maryland. Fotos: J. Flannery, M. Nofsinger.

Estoy seguro/a de que esto es un polinizador, pero sigo sin saber qué es
Si has encontrado un insecto en tus flores, pero sigues sin saber qué es, tal vez es hora de visitar una gran herramienta que existe en línea y que solo requiere una imagen. Esta herramienta es una aplicación llamada inaturalist.
Después de tomar una foto del insecto en cuestión, ésta se puede subir a la aplicación, que, basada en la imagen, ofrece opciones de especies posibles. Esta aplicación permite identificar especies y además ayuda a otros usuarios de la aplicación a aprender de todas las observaciones hechas y ayudándolo a identificarlas. Además de permitirle buscar visualmente observaciones cercanas a usted, la aplicación/sitio web es fácil de usar, y los usuarios son amigables y serviciales.
Puede encontrar un muy buen tutorial sobre cómo utilizar este sitio web / aplicación aquí y una explicación general de la herramienta aquí.


Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.