Por Paula Shrewsbury
Los miembros de la gran y diversa familia Crabronidae (Hymenoptera) son avispas cazadoras solitarias que se dividen en 8 subfamilias con más de 200 géneros y 9.000 especies en todo el mundo. Se les suele llamar avispas de arena, avispas de cabeza cuadrada, avispas cazadoras o avispas excavadoras, entre otros nombres. La mayoría de las especies de crabrónidos son únicas en cuanto a sus dietas, dónde anidan y sus comportamientos. Casi todas las avispas de este fascinante grupo son depredadoras y muchas proporcionan servicios de control biológico contra importantes insectos plaga de campos, bosques urbanos y otros ecosistemas manejados y naturales.
Los ciclos de vida de los crabrónidos varían algo entre sus especies. En general, las avispas solitarias adultas se nutren de recursos florales (néctar y polen; pudiendo actuar como polinizadores) proporcionados por diversas plantas con flores. Muchas especies de crabrónidos hacen sus nidos en el suelo, donde excavan galerías, mientras que otras se establecen en tallos huecos o en troncos podridos. La hembra entonces busca presas a las que pica con su ovipositor (aguijón) para paralizarlas sin matarlas. Así abastece con estas presas “frescas” a su nido y pone los huevos en él, para que las larvas inmaduras se alimenten de ellas. El tipo de presa varía según la especie de crabrónido, pero incluye pulgones, abejas, escarabajos, chinches, mariposas y polillas, cigarras, cucarachas, grillos, moscas, saltamontes, mantis y arañas.
En este artículo, hablaremos de dos especies de avispas crabrónidas que atacan a dos importantes especies de insectos invasores: las chinches (por ejemplo, la chinche marrón marmolada) y los barrenadores de cabeza plana (por ejemplo, el barrenador esmeralda del fresno).

Avispa cazadora de chinches – Bicyrtes quadrifasciatus
Conocida como avispa cazadora de chinches de cuatro bandas, esta avispa pertenece a la subfamilia Bembicinae, llamadas también avispas de la arena. Estas avispas son depredadoras solitarias comunes de regiones con suelos arenosos y presencia de sus presas. Aunque es posible ver a numerosas avispas de la arena anidando en la misma zona, como todos los crabrónidos, estas avispas son solitarias. Cada hembra construye y mantiene su propio nido y cuida de sus crías. Como muchas avispas solitarias, las avispas de la arena no son agresivas y es seguro estar cerca de ellas sin miedo a picaduras.

La Bicyrtes quadrifaciatusis es nativa de EE.UU. y, curiosamente, se ha descubierto que se alimenta de la chinche marrón marmolada, Halyomorpha haylys, una plaga invasora de muchos cultivos con importancia económica. La investigación realizada por el Dr. David Biddinger y sus colegas (Penn State Univ.) estudió el contenido de los nidos terrestres de B. quadrifasciatus y descubrió que el 96% de las provisiones eran ninfas de chinches marmoladas, lo que indica su potencial para proporcionar control biológico de esta plaga.
Cerceris fumipennis – La avispa cazadora de escarabajos joya o comedores de madera
Esta especie es nativa del este de Norteamérica y se sabe que abastece su nido subterráneo con adultos de escarabajos joya o comedores de madera de la familia Buprestidae. Entre sus presas, se encuentra el barrenador esmeralda del fresno, Agrilus planipennis, que es muy destructivo y de alto impacto económico en este continente. Las avispas adultas miden entre ½ y ¾ pulgada de largo, son en su mayoría de color negro y tienen una banda de color crema o amarillo en el segundo segmento abdominal. Las hembras tienen tres manchas amarillas en la cara y los machos, dos.


La hembra adulta de Cerceris fumipennis busca adultos de sus escarabajos presa en los árboles, llevándolos a su nido subterráneo para alimentar a sus crías. La avispa prefiere excavar su nido en suelos arenosos y compactos, como caminos agrícolas de tierra, sitios de acampe, campos de béisbol, zonas de césped de arena fina o aparcamientos arenosos. Las aperturas de los agujeros del nido tienen aproximadamente el diámetro de un lápiz, con sus galerías bajando en línea recta y sus entradas rodeadas por un montículo de tierra.

Varios estudios han documentado que esta especie de avispa captura adultos de barrenadores esmeralda y los lleva a sus nidos, lo que sugiere que proporcionan cierto nivel de control biológico de esta plaga, aunque no está claro cuál realmente el impacto en sus poblaciones. Careless y sus colegas (2013) llevaron a cabo investigaciones en las que estudiaron los emplazamientos de nidos de C. fumipennis, identificando a las especies de escarabajos presa que encontraban en los mismos. Estos estudios determinaron que la avispa aprovisiona a sus nidos con escarabajos bupréstidos nativos y no nativos, entre los cuales está el barrenador esmeralda. Su investigación aportó pruebas fehacientes de que esta avispa es una especie muy útil como herramienta la detección de poblaciones poco densas del barrenador esmeralda. Por esta razón, la caracterización de la composición de presas de estos nidos puede ayudarnos a detectar la presencia de esta especie de barrenador invasora en nuevas regiones. De esta forma, estas avispas nos pueden ayudar a aumentar la probabilidad de frenar la propagación de la plaga y reducir algunos de los daños que causan.
¿Cómo ayudar a estas avispas?
Dado que los adultos de avispa crabrónida dependen de recursos florales (néctar y polen) para alimentarse, asegúrese de proporcionar un buen hábitat con una diversidad de plantas que florezcan durante toda la temporada (ver algunas ideas en este y este posteo). Además, si ve nidos de avispas crabrónidas u otros himenópteros que anidan en el suelo, no los moleste y evite el uso de insecticidas en la zona de anidamiento. Recuerde que las abejas y avispas solitarias son beneficiosas y no son agresivas: el ayudarlas nos ayuda también a nosotros sin necesidad de tener nada que temer.
La Dra. Paula Shrewsbury es Profesora y Especialista en Extensión en el Departmento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, EEUU. Hacer click aquí para leer otros posteos de Paula. Traducido por Álvaro Villar Cobo, UMD School of Languages, Literatures, and Cultures.
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Un comentario sobre “Los crabrónidos, avispas depredadoras de muchos insectos plaga”