Manejo de babosas en campos y huertas

Por Praise-God Igwe y Maria Cramer

Las babosas son una plaga común en campos de cultivo y huertas. Su manejo representa un desafío porque el daño que causan a menudo se confunde con el que generan otras plagas, y las opciones de pesticidas que hay son escasas y costosas. Afortunadamente, saber qué buscar y conocer las prácticas de cultivo que disminuyen el daño de las babosas ayuda a reducir los problemas generados por esta plaga.

¿Qué son exactamente las babosas?

A diferencia de la mayoría de otras plagas que se alimentan de plantas que se encuentran en campos o huertas, las babosas no son insectos. En cambio, son moluscos de cuerpo blando recubiertos de una mucosidad viscosa que secretan y que van dejando detrás formando un rastro. Las babosas se secan fácilmente, por lo que prefieren ambientes con mucha sombra y humedad. Además, se alimentan de una variedad de fuentes, pero cuando comen plantas pueden causar daños significativos, lo que las convierte en la desgracia de muchos campesinos y jardineros.

Las babosas en nuestra región pueden ser identificadas de distintas maneras. A) Una babosa gris de jardín, B) dos babosas de pantano, y C) huevos de babosas bajo viejas raíces de soja.

En nuestra área, las babosas más comunes en campos de cultivo y huertas son:

  • Babosas grises de jardín: miden aproximadamente 2 pulgadas de largo cuando están completamente desarrolladas. La gama de colores varía entre el crema con manchas irregulares grises hasta el marrón oscuro con manchas oscuras.
  • Babosas de pantano: son más pequeñas, miden alrededor de 1 pulgada de largo. Tienden a ser oscuras.

Los huevos de ambas especies son pequeños, claros, redondos y gelatinosos. Usualmente son puestos en racimos bajo residuos vegetales.

¿Qué tipo de daño causan?

Identificar adecuadamente el daño que causan las babosas es el primer paso para manejar su impacto en el campo/huerta. Dado que las babosas se alimentan principalmente de noche, cuando se nota el daño en las plantas y se inspecciona el campo o la huerta, usualmente no se identifica la causa de forma inmediata. Sin embargo, las señales de las babosas incluyen:

  • Hoyos irregulares, usualmente entre las venas de las hojas (las babosas, en lugar de morder las plantas, las raspan con una parte de su boca que es similar a una lima, por lo que los agujeros suelen ser ásperos)
  • No queda nada de las plántulas excepto las nervaduras centrales de las hojas y los tocones
  • Hoyos irregulares con bordes marcados en las frutas blandas como fresas o tomates
  • Rastros de baba en plantas, paredes, rocas o mantillos
El daño por babosas tiene varias características principales. A) Alimentación entre las venas de las hojas en hojas de maíz, con rastro de baba seca, B) hoyos raspados en el cotiledón de la soja.

Si todo lo demás falla, es posible encontrar babosas escondidas bajo mantillos o desechos durante el día.

En los cultivos agronómicos como el maíz y la soja, las plántulas pueden tolerar una gran cantidad de defoliación sin perder rendimiento. La pérdida de rendimiento generalmente ocurre cuando se mata toda la planta, lo que rara vez ocurre con el maíz, aunque es más probable que suceda con la soja. En frutas y verduras, las babosas a menudo se alimentan de la parte de la planta que nosotros queremos comer (por ejemplo, la fresa, la lechuga, las hojas de hierbas) lo que causa agujeros antiestéticos y hace que el producto no se pueda comercializar o no sea comestible.

Frutas y verduras pueden ser atacadas por babosas. A) Un hoyo de bordes limpios en una fresa, B) hoyos irregulares en un vegetal de hoja.

¿Cómo controlar babosas?

A medida que aumenta la temperatura del clima, las babosas a menudo dejan de ser un problema porque no pueden tolerar el calor y el clima seco. En muchos casos, se puede esperar que las plantas superen el daño. Sin embargo, en primaveras particularmente húmedas puede ser necesario el manejo de las babosas. A continuación, se pueden encontrar algunas opciones.

Tratamientos con cebos

Los insecticidas no controlan las babosas porque éstas no son insectos. Se pueden usar molusquicidas (pesticidas para babosas y caracoles), aunque son costosos y pierden eficacia en climas húmedos. Los molusquicidas están formulados como cebo, por lo que las babosas deben alimentarse activamente de éstos. Es mejor aplicarlos directamente alrededor de las plantas vulnerables al final de la tarde y cuando hay algo de humedad en el suelo para fomentar la alimentación. Las dos opciones principales son:

  • Productos basados en metaldehído (por ejemplo, Deadline Bullet y M-Ps®). Éstos sólo pueden usarse en granjas comerciales y son venenosos para los mamíferos.
  • Productos basados en fosfato de hierro (por ejemplo, Ferrox AQ® y Sluggo®). Sluggo® está aprobado por el Instituto de Revisión de Materiales Orgánicos (OMRI por su sigla en inglés) y es apto para la producción orgánica.

Al usar pesticidas, la etiqueta es la ley. Asegúrese de que el producto esté registrado en su estado y que corresponda al cultivo(s), además de respetar las restricciones. Algunas fórmulas de estos productos requieren de una licencia de aplicación, mientras que otras están disponibles en tiendas para el hogar y el jardín.

Prácticas de producción

Algunas prácticas de cultivo pueden crear condiciones desfavorables para la actividad de las babosas y, a menudo, son menos costosas que los controles químicos. Dado que las babosas evitan secarse, las prácticas que eliminan los escondites y las condiciones húmedas harán que su campo o huerta sea menos hospitalario para ellas.

Técnicas de prevención para campos de cultivo:

  • Retrasar la siembra hasta que las temperaturas de la tierra sean suficientemente cálidas para un crecimiento inicial rápido.
  • Aplicar fertilizantes arrancadores para impulsar el crecimiento de las plántulas y reducir el periodo de vulnerabilidad.
  • Usar alguna forma de labranza cuando las babosas sean un problema constante o en años con una gran cantidad de babosas.

Algunas técnicas de prevención para huertas:

  • Evitar el uso de mantillo donde los problemas de babosas sean comunes.
  • Evitar el riego durante las últimas horas del día para que el suelo se seque por completo al anochecer
  • Remover o desplazar los escondites de babosas como tableros y adoquines
Enemigos y depredadores naturales de las babosas: A) Araña lobo, B) escarabajo depredador de tierra, C) serpiente de liga, D) sapo.

Enemigos naturales

Las babosas son presa de diferentes depredadores entre los que se encuentran artrópodos (por ejemplo, arañas, escarabajos) y vertebrados (por ejemplo, serpientes, sapos). Por esto, una buena estrategia es incentivarlos a establecerse en campos y huertas. Reducir el uso de insecticidas cuando sea posible puede favorecer a las poblaciones de depredadores de babosas (para aprender más sobre los enemigos naturales ingrese aquí).

Finalmente, en huertas caseras vale la pena tratar otros métodos, como remover las babosas y ahogarlas en agua con jabón. Los jardineros también pueden salir de noche con una linterna y colectarlas a mano. Además, se pueden colocar tablas o placas en la huerta y revisarlas cada mañana, ahogando las babosas que se encuentren. Usar trampas para capturar babosas también puede ser una estrategia útil. Una opción es enterrar recipientes chicos llenos de cerveza, de forma que queden a ras del suelo. La cerveza atrae a las babosas, las cuales se ahogan cuando intentan beber. Para que esta estrategia sea efectiva, es a veces necesario instalar muchos de estos dispositivos, vaciándolos y reemplazándolos de forma regular.

En conclusión, si se sospecha un problema de babosas, hay acciones que pueden implementarse luego de identificar el daño y decidir si es necesaria una intervención. En campos es muy efectivo usar prácticas que aumenten la temperatura y sequen el suelo, además de reforzar el crecimiento de las plantas. En huertas puede ser de ayuda la remoción de los refugios de las babosas como mantillos, adoquines y tablas. En ambos casos, hay que evitar insecticidas cuando sea posible, para promover el control biológico natural. Como último recurso, los cebos pueden ayudar con los problemas causados por las babosas, pero deben usarse con cuidado.


Praise-God Igwe y Maria Cramer están asociadas al Laboratorio Hamby en la Universidad de Maryland. Praise-God es graduada en Ecología y Evolución y técnica de investigación. Maria Cramer es estudiante de Doctorado e investiga pesticidas sustentables en cultivos de maíz. Hacer click aquí para leer otros posteos del Laboratorio Hamby.
Traducido por Daniela Bulansky, UMD School of Languages, Literatures, and Cultures.


Cuéntenos lo que piensa y ayúdenos a escribir artículos de su interés contestando a estas pocas preguntas. ¡Muchísimas gracias!

2 comentarios sobre “Manejo de babosas en campos y huertas

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