Consideraciones para control de plagas, antes, durante y posteriores al cultivo

Por Ángela Sáenz

Toda persona que haya sembrado algún vegetal en su casa o en el campo sabe que hay que varios elementos a considerar para que éstos se desarrollen exitosamente, en particular en relación al control y prevención de plagas. En este artículo hablaremos de algunas consideraciones a tener en cuenta antes, durante y después del cultivo, para establecer un Manejo Integrado de Plagas en huertas hogareñas o comerciales.

¿Qué es una plaga?

Una plaga es un organismo, usualmente un artrópodo o insecto (o una enfermedad) que se alimenta o daña cultivos a un nivel suficiente para afectarnos económicamente. Comercialmente se establecen umbrales de daño económico en donde se definen límites a los cuales es necesario iniciar acciones de control para evitar pérdidas económicas. Se debe considerar que la pérdida de cosecha debe ser equivalente o mayor al costo del control, por lo que las plagas pueden clasificarse de acuerdo a su magnitud y potencial de daño.

Consideraciones pre-cultivo

El primer paso a tener en cuenta es entender que todos los materiales que usted utiliza para hacer crecer sus plantas tienen el potencial de estar contaminados por esporas de hongos o bacterias que pueden causar enfermedades. Es por ello que consideraciones básicas como lavar bien el equipo o herramientas son de suma importancia (leer más acá).

Otra consideración es el manejo del suelo o sustrato, ya que éste también puede contener microorganismos perjudiciales para la planta. Una forma de evitar que estos organismos se vuelvan problemáticos es la adición de materia orgánica o compost a su suelo. Un suelo con altos contenidos de materia orgánica tiende a poseer una mayor diversidad de microorganismos que pueden complementarse entre sí y mantener a raya a las poblaciones nocivas. Un suelo con buena aireación también permite el establecimiento de macroorganismos como lombrices, que ayudan a incrementar el espacio poroso y el contenido orgánico. Recuerde también que una fertilización correcta (leer más acá) puede ser clave en el desarrollo del sistema de defensa de las plantas.

Eliminar rastrojos de cosechas previas es también de suma importancia, ya que hojas secas o tallos pueden servir de reservorio a plagas que pueden hibernar o reproducirse en ellas (ver el caso de las babosas acá). Una forma de evitar esta situación es por medio del arado que puede destruir en partes más pequeñas estos rastrojos, y a través de la siembra de cultivos de cobertura, que protegen el suelo y atraen diversidad al campo. Finalmente, una práctica común es la rotación de cultivos que ayuda a romper el ciclo de reproducción de estos organismos y así contribuye a proteger a los cultivos.

Tractor arando el suelo. Foto: George Chernilevsky

Una etapa esencial en el manejo integrado de plagas es el conocer cuáles organismos son comunes en sus vegetales y cuáles son nocivos. Para saberlo, puede preguntar a vecinos, a la línea de identificación de insectos del servicio de Extensión de la Universidad de Maryland, o a su oficina de Extensión local. El conocer mejor las plagas y enfermedades más comunes de su región le permitirá tomar acciones profilácticas para su huerta o producción, incluyendo la selección de variedades de plantas resistentes.

Consideraciones a tener durante el cultivo

Si, a pesar de haber tomado precauciones, su cultivo es atacado por plagas, será entonces el momento de manejarlas y controlarlas, para lo cual existen varias opciones. De un punto de vista orgánico, algunas plagas pueden ser disuadidas con aplicaciones de repelentes orgánicos a base de ajo o chile picante. Otro método es el uso de “cultivos trampa” que son más atractivos para la plaga que el cultivo que nos interesa. Por ejemplo, en el caso de los áfidos, plantas como el frijol tienden a ser muy atractivas, por lo que colocar una planta de frijol con un desbalance nutricional causado por exceso de nitrógeno en un cultivo de otra verdura, puede atraer a una gran cantidad de pulgones, que pueden entonces ser tratados con insecticida sobre una sola planta, en vez de todo su huerto.

La utilización de trampas pegajosas amarillas o azules es muy común para el control de insectos voladores. Como los insectos son naturalmente atraídos por ciertos colores, el uso de estas trampas de colores nos puede ayudar a atrapar y matar insectos que se dispersan por aire. El uso de vasos-trampa amarillas con agua jabonosa también es un método común, que sólo requiere de vasos amarillos, agua y jabón de lavar platos. Un complemento muy común para este tipo de trampa es el uso de feromonas (compuestos químicos que copian el olor de las hembras de la plaga), que atraen a los machos y los atrapan al éstos caer al agua jabonosa.

Trampas pegajosas en campo de lechuga. Foto: John Palumbo

Previamente mencionamos a los umbrales económicos de plagas, que son el nivel de daño o la densidad de individuos de la plaga (o de la enfermedad) a la cual observamos pérdidas económicas. ¿Cómo sabemos si hemos llegado a este límite? Para conocer este valor, debemos poder medir el nivel de daño, lo que requiere primero conocer el tipo de daño causado por la plaga en cuestión (daño de hoja, de raíces, número de individuos por área específica, etc.), y luego usar escalas de daño como las de la imagen, que nos indican el porcentaje o cantidad de daño/tejido sano. Si el daño observado presenta valores superiores a lo tolerable, el control será entonces necesario.

Ejemplo de escala de severidad de daño por defoliación en soya. Foto: Iris Genero

Entre los métodos más comunes de control de plagas se encuentra el control biológico, el cual puede ser conservativo (diversificación de plantas para promover la presencia de enemigos naturales nativos) o inundativo (adición de organismos adquiridos de forma comercial y liberados en el campo/huerta). Estos controladores biológicos pueden ser depredadores o parasitoides (organismos que atacan y completan su ciclo de vida en la plaga) u hongos patógenos que atacan y dañan a las plagas.

Usualmente el control químico con pesticidas es el más utilizado. Como ya mencionado en otros posteos, los pesticidas deben ser utilizados de manera cuidadosa y siempre siguiendo las instrucciones de dosis y seguridad que aparecen en el panfleto o etiqueta. Al igual que lo discutido para el control de malezas, existen insecticidas de contacto, que rompen la cutícula cerosa del insecto, como los jabones potásicos, o que al ser consumidos por herbívoros dañan el sistema digestivo y son de amplio espectro. También existen insecticidas sistémicos, que son absorbidos por la planta y traslocados a distintas zonas de la misma, y que son eficientes para el control de insectos chupadores (por ejemplo, áfidos).

Consideraciones post-cosecha

Durante el proceso de cosecha y manipulación de la misma es importante considerar que esta etapa también puede originar daños, llevando al establecimiento de enfermedades y plagas, y al rechazo del producto a nivel comercial. Por esta razón, es importante mantener la higiene, asegurando que no haya contaminación cruzada entre productos dañados y destinados para el consumo.

Además de mantener la higiene de las herramientas, es importante considerar el manejo en campo. Durante cosechas totales (e.g., la lechuga, en la que cosechan las hojas, pero se descarta la raíz), no debe quedar nada en campo, ya que estas partes pueden actuar como fuente de plagas. En cosechas parciales (como los tomates), evitar lastimar las plantas, y desinfectar y limpiar el equipo de cosecha permite reducir la contaminación de plantas sanas.

Una vez terminada la cosecha, elimine rastrojos o incorpórelos al suelo, procesándolos previamente, siembre coberturas de invierno, o prepare la rotación de cultivos para la próxima temporada.


Más información
– Umbrales Económicos y Niveles de Daño Económico en Manejo Integrado de Plagas: pdf
– Insecticidas caseros en esta página, este pdf y este otro pdf
– Pesticidas y cuidados: esta página o esta otra
– Control de plagas y malezas por enemigos naturales: este libro
– Trampas pegajosas: pdf


Ángela Sáenz es Ingeniera Agrónoma y estudiante de Maestría en el Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Ángela.


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