Control de Plagas sin Insecticidas: las Chinches Asesinas

Por Darsy Smith

Entre los muchos insectos que nos ayudan a controlar plagas en nuestros espacios verdes, las chinches asesinas ocupan un lugar muy importante. Estos insectos pertenecen a la familia de los redúvidos, un grupo muy diverso de depredadores generalistas de áfidos, orugas, cochinillas y otras plagas. En este blog de nuestra serie de control de plagas sin insecticidas, aprenderemos más sobre quiénes son estos insectos, cómo identificarlos, y cómo así protegerlos para que sigan controlando insectos no deseados en nuestras huertas y espacios verdes.

¿Quiénes son los insectos asesinos?

Este grupo de chinches tiene una diversidad morfológica y de coloración muy amplia, con más de 160 especies conocidas en Norteamérica. Mientras algunos redúvidos son de color marrón o negro, otros poseen colores brillantes como rojo y amarillo, y muchas veces presentan patrones de colores especiales en sus cuerpos. Por lo general, sus cabezas son elongadas y los ojos pueden verse dorsalmente. Una característica importante de estos insectos es la forma de su aparato bucal (la “boca”), adaptado a succionar y que en general se puede ver debajo de la cabeza. Esta estructura bucal es fina, con forma de aguja y con la capacidad de funcionar como sorbete o popete. Los adultos tienen alas completas pero los juveniles no tienen alas completamente desarrolladas, lo que hace que la parte dorsal de su abdomen no esté cubierta del todo.

¿Cómo se desarrollan los redúvidos?

Es común clasificar a los insectos desde un punto de vista del desarrollo, ya que ésto refleja sus relaciones evolutivas. Así, los redúvidos o insectos asesinos son insectos que, a diferencia de otros controladores de plagas como las mariquitas y los sírfidos, presentan metamorfosis incompleta. Esto significa que estos insectos muestran cambios más progresivos y menos drásticos en su desarrollo que otros insectos.

El ciclo de vida de un redúvido mostrando las transiciones de huevo, a juveniles o ninfas y adulto. Foto: https://assassinbugfacts.weebly.com

Los redúvidos no pasan por el estado de pupa antes de convertirse en adulto, sino que el desarrollo del adulto es progresivo y requiere de transiciones a través de estadíos llamados “juveniles” o “ninfas”. Dado que la transformación no es drástica y es gradual, las ninfas pasan por cuatro o cinco estadíos antes de llegar al estado adulto. En cada uno de estos estadíos, el redúvido crece en tamaño y desarrolla nuevas estructuras. Por ejemplo, la formación completa de las alas ocurre entre la última transformación de ninfa a adulto.

Algunos redúvidos fáciles de identificar a simple vista

Chinche de emboscada
Estas chinches tienen patas delanteras grandes y parecen que tienen guantes de boxeo, siendo esta una característica específica del grupo. Estas patas son centrales para su función como depredadoras, ya que es gracias a ellas que pueden ser grandes cazadoras. Se las conoce como chinches de emboscada ya que, gracias a su coloración de camuflaje, se pueden esconder fácilmente entre las flores o plantas para sorprender a sus presas (abejas, moscas, áfidos, trípidos y otros insectos pequeños).

Las chinches de emboscada tienen coloración que permite que se puedan camuflar en las plantas. ¡Sus patas delanteras son muy impresionantes como se ve en esta imagen de una chinche del género Phymata. Foto: M. Ellis.

Chinche patas de hilo
Estas chinches se pueden confundir fácilmente con insectos-palo. Para poder diferenciarlos, es útil observar el primer par de patas delanteras. En las chinches patas de hilo este primer par es diferente a los otros pares, y es de tipo rapaz (parecido a las de una mantis religiosa o mamboretá). En el insecto-palo, todas las patas son iguales y no se ven estas estructuras en el primer par de patas.

La chinche patas de hilo (izquierda) se puede diferenciar del insecto-palo (derecha) por sus patas delanteras adaptadas a la caza. Fotos: E. Concari, B. Dupont.

Insecto rueda
Su nombre viene de la “cresta” presente detrás de su cabeza. Esta característica es tan especial que este es el único insecto con una estructura tal en Estados Unidos. Estos insectos son por lo general de color oscuro y se alimentan mayormente de escarabajos y orugas.

Los insectos rueda son fáciles de reconocer porque tienen una cresta en su parte dorsal, que recuerda a una rueda. Aquí vemos un espécimen de insecto rueda nativo de Maryland (Arilus cristatus). Foto: V. DeLoach.

A pesar de que cubrimos una parte de la diversidad de este grupo, y ahora tendría que ser capaz de identificar a varios de estos insectos, recuerde que la diversidad de colores y formas en este grupo de insecto es muy amplia. Si no puede identificarlos con estas características, ¡no dude en sacarles una foto y subirlas a las aplicaciones seek o inaturalist para recibir asistencia directa y en vivo para su identificación! De esta forma podrá también empezar a reconocer y valoran más a estos controladores de plagas importantísimos de nuestros espacios verdes.


Darsy Smith es estudiante de Doctorado en el Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, en College Park. Hacer click aquí para leer otros posteos de Darsy.

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