Cultivo de verduras de primavera

Por Ángela Sáenz

Los días cálidos se acercan, muchas plantas han florecido ya y, con el paso de los días, la humedad incrementa por lo que es hora de tener en cuenta ciertos detalles para que nuestras verduras crezcan y se desarrollen bien durante este último mes de primavera.

¿Qué verduras se pueden plantar?

Primero veamos qué plantas podemos sembrar aún en esta época. Varias verduras todavía se encuentran en la ventana de siembra (consulte el calendario de siembra para Maryland). Por ejemplo, verduras como la remolacha, zanahoria, okra, frijoles, maíz dulce, y cultivos de hoja como la acelga, lechuga, e incluso cucurbitáceas (calabaza, zucchini, melón, pepino, zapallo y sandía) todavía pueden ser sembrados por siembra directa.

Por otro lado, aún puede preparar almácigos de verduras como coles de Bruselas, tomate y camote. Y los plantines de coles, berenjena, chiles o tomates que preparó hace unas semanas pueden ahora ser trasplantados. Para esto, tenga en cuenta todas las recomendaciones brindadas en nuestro post de Cómo preparar almácigos de verduras.

Los peligros de fines de primavera

Altas temperaturas

Hemos pasado la época de diferencias de temperatura extremas, el peligro a heladas nocturnas del inicio de la primavera, y nos aproximamos más al verano y su incremento de temperaturas. Es por ello que es importante recordar que las plantas pueden verse afectadas por altas temperaturas debido a la desecación. Esta es la principal razón por la cual en esta época es especialmente importante prestar atención al riego. Muchas de las plantas que sembramos al inicio de la temporada se han establecido, algunas incluso están floreando por lo que evitar condiciones de estrés es central.

Los insectos plaga

Dos catalizadores del establecimiento de plagas y enfermedades en esta época son el incremento de temperatura y humedad. Temperaturas más altas se traducen en una mayor rapidez de desarrollo de insectos. Conforme el calor se establece y la temperatura sube, algunas plagas como el barrenador de la calabaza (Melittia cucurbitae), después de alimentarse del tallo de plantas de cucurbitáceas emergerá en esta zona como adulto entre junio y julio, tiempo en el cual puede colocar huevos en su cultivo. Para evitar que esta polilla diurna se reproduzca en sus calabazas y calabacines recuerde mantener un constante diagnóstico de la presencia y severidad de daño que estos insectos puedan causar en tallos, y utilizar repelentes o insecticidas en caso de superarse el umbral de daño económico. Para saber más sobre este tema, vea nuestro artículo de Consideraciones para control de plagas, antes, durante y posteriores al cultivo.

Adulto del barrenador de la calabaza (Melittia cucurbitae) Foto: Pollinator, WikiCommons.

Las infecciones por hongos

La combinación de altas temperaturas y humedad relativa tiene también consecuencias en el desarrollo de enfermedades causadas por hongos. El follaje denso, la presencia de malezas y la poca luz incrementan la acumulación de agua en los tejidos, lo que hace de ellos un espacio ideal para el establecimiento de hongos. Como muchas esporas de estos hongos se transportan a través del aire o el agua y pueden subsistir en rastrojos de la cosecha pasada, es importante tomar precauciones para mantener a los hongos a raya.

Varias prácticas ayudan a evitar enfermedades por hongos. Estas incluyen, el uso de cultivares resistentes, el espaciamiento adecuado que incremente el flujo de aire, riego por goteo para evitar la dispersión de esporas a través del agua, control de malezas, remoción de rastrojos y el uso de coberturas plásticas, con paja o incluso periódicos o cartón en el suelo, que ayuden a evitar el salpique del agua a las hojas bajeras (lea más acerca de cultivos de cobertura en este posteo).

Mildiú polvoso en calabaza. Foto: J. Kubina, WikiCommons.

En particular, infecciones por el hongo mildiú polvoso que ataca cucurbitáceas y solanáceas como tomates y chiles, son problemáticas en esta época. Este hongo crea una capa blanca sobre las hojas bajeras y se dispersa lentamente a través de toda la planta. Es importante remover hojas que se encuentren afectadas para evitar su dispersión, y en caso de sobrepasar nuestro umbral de daño, se pueden aplicar fungicidas con ingredientes activos como el cobre o el clorotalonil para controlar su desarrollo, recordando siempre leer la etiqueta y seguir todas las medidas de seguridad.

Las infecciones bacterianas

Otro tipo de patógeno que puede crear enfermedades en plantas son las bacterias (Pseudomonas, Xantomonas y Erwinia se encuentran entre las más importantes). Estas bacterias ingresan a la planta por salpique de agua contaminada y a través de heridas causadas por el roce de plantas o durante la poda (razón por la cual es muy importante desinfectar sus herramientas). Algunas bacterias se encuentran incluso en la semilla. Este tipo de enfermedad crea un daño acuoso en hojas, tallos y frutos que se ven como manchas húmedas que terminan por marchitarse.

Calabaza afectada por la bacteria Erwinia tracheiphila. Foto: H. F. Schwartz.

El manejo de estas enfermedades puede ser complicado, por lo que se recomienda mantener un control integrado de plagas que incluya selección de variedades resistentes, la utilización de semillas libres de patógenos, desinfección de herramientas, el riego por goteo y la aplicación de bactericidas con base de cobre (siempre lea las etiquetas cuidadosamente y utilice distintas formulaciones para evitar el desarrollo de bacterias resistentes).

¡Nuestros cultivos tienen aliados!

Recuerde que plantas estresadas son más propensas al ataque de plagas y enfermedades, por lo que mantener un buen nivel de riego, fertilización y luz directa por al menos 6 horas diarias ayudará a que sus vegetales tengan una mayor capacidad para defenderse del ataque. También recuerde que tiene dos aliados muy importantes que le ayudarán a controlar plagas: los depredadores y parasitoides. Mientras los depredadores (por ejemplo, mariquitas, chinches asesinas y sírfidos) son generalistas y se alimentan de cualquier tipo de varios tipos de plagas, los parasitoides se desarrollan dentro del cuerpo de la plaga, matándola para completar su ciclo de vida.

Franjas de flores entre el cultivo. Foto: L. Betts.

Estos enemigos naturales ejercen un importante rol al ayudarnos a mantener bajas las poblaciones de plagas, y la mejor manera de conservarlos es brindándoles espacio para su establecimiento y reproducción en nuestros espacios verdes. Como ambos necesitan de presas u hospederos alternos mientras las plagas no se encuentren en su cultivo, así como fuentes de azúcar proveídas por el néctar floral, al sembrar un área cercana al cultivo con flores silvestres y nativas, les brindamos refugio y alimento para que sobrevivan hasta que las plagas aparezcan en nuestros cultivos (para saber más, consultar Cómo ayudar a los parasitoides).


Para más información:

  • Guía de insectos para agricultores de verduras en el Atlántico Medio: pdf
  • Umbrales Económicos y Niveles de Daño Económico en Manejo Integrado de Plagas: pdf
  • Bacterias fitopatógenas: pdf
  • Patógenos que atacan a los cultivos: pdf

Ángela Sáenz es Ingeniera Agrónoma y estudiante de Maestría en el Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer click aquí para leer otros posteos de Ángela.


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