Por Yasmine Helbling, Kelsey McGurrin y Karin Twardosz Burghardt
¿Por qué querer tener insectos en mi jardín o espacio verde?
Los insectos son un grupo increíblemente diverso de organismos, con más de 91000 especies descritas en los Estados Unidos y con un número similar de especies todavía no identificadas por los científicos. Sólo una fracción extremadamente pequeña de estas especies puede tener impactos negativos en los humanos actuando como «plagas» (<1% de las especies). A menudo, la superabundancia de especies consideradas plaga se debe a prácticas implementadas por agricultores y planificadores de paisaje, y la gran mayoría de los insectos que comparten espacios con los humanos en parques y jardines no interfieren con la vida humana en absoluto. Además de ser criaturas fascinantes que viven por derecho propio, los insectos contribuyen de manera imperceptible en numerosas actividades humanas a través de lo que se denomina “servicios ecosistémicos”. La próxima vez que veas uno de estos bichitos en tu jardín, considera agradecerle por estos servicios en lugar de aplastarlo.
¿Qué son los servicios ecosistémicos?
Los servicios ecosistémicos son beneficios que los humanos obtienen del medio ambiente. Ejemplos de servicios ecosistémicos incluyen la filtración del agua, la producción de materias primas, el control de la erosión y la polinización. Algunos servicios ecosistémicos, como el mantenimiento de los gases atmosféricos (por ejemplo, las plantas eliminan el dióxido de carbono y producen oxígeno que los humanos respiran), son notables y tienen un impacto directo en nuestra vida cotidiana. En cambio, servicios como la descomposición pueden pasar desapercibidos porque nos afectan de manera indirecta. Los insectos (y sus parientes, como las arañas y los gusanos) desempeñan roles vitales en muchos servicios ecosistémicos. Esto se debe a menudo a la interacción de los insectos con las plantas, aunque los insectos también sirven de alimento para muchos otros animales. A continuación, presentamos algunos ejemplos de varios servicios ecosistémicos a los que contribuyen los insectos.
Filtrado de agua
Los insectos que se alimentan por filtrado tienen un impacto positivo en la calidad del agua, ya que eliminan partículas de materia orgánica muerta. Los insectos retienen muchos de los nutrientes que filtran del agua, reduciendo la probabilidad de aparición de algas y toxinas y disolviendo el oxígeno en lo que serían sino «zonas muertas» en la columna de agua. Esto es crucial porque el agua limpia proporciona el hábitat necesario para otras plantas y animales como peces y anfibios. También significa que se requiere menos esfuerzo para purificar el agua para uso humano.
Tipos de insectos que mejoran la calidad del agua:
Moscas, efímeras, plecópteros y tricópteros.
Otros organismos que mejoran la calidad del agua:
Mejillones, cangrejos de río, caracoles.
El control biológico es la utilización de enemigos naturales para suprimir plagas y reducir el daño que éstas causan, ya que los enemigos naturales son los insectos antagonistas de los insectos plaga. Hay tres tipos de enemigos naturales: depredadores, parasitoides y patógenos. El preservar las poblaciones de enemigos naturales es crucial para reducir la necesidad de pesticidas, ya que cuando los enemigos naturales están activos, es menos probable que aparezcan brotes de plagas. Desgraciadamente, el uso de pesticidas también elimina a estos agentes de control biológico, por lo que se recomienda que éstos sólo deben usarse como último recurso.
Dato curioso: las luciérnagas pasan gran parte de su vida bajo tierra como larvas depredadoras, alimentándose de plagas subterráneas como larvas de escarabajos. Si nuestros espacios verdes no proveen de presas para a estas larvas de luciérnagas, no veremos luciérnagas adultas (ni sus luces) durante el verano.

Tipos de insectos utilizados en sistemas de control biológico:
Escarabajos, crisopas, avispas y sírfidos.
Otros organismos utilizados en sistemas de control biológico:
Hongos, aves, anfibios, reptiles y mamíferos.
Dispersión de Semillas
La dispersión de semillas ocurre cuando las semillas son alejadas de la planta madre. Los insectos contribuyen a este proceso al desprenderlas mientras se alimentan o al recogerlas y trasladarlas activa o pasivamente (en el caso de semillas “abrojo”) a una nueva ubicación. La dispersión de semillas es importante porque reduce la competencia por los recursos entre la planta madre y sus descendientes. Además, también aumenta la probabilidad de germinación y supervivencia de las plántulas, especialmente en climas áridos.

Tipos de insectos dispersores de semillas:
Hormigas (las más efectivas), escarabajos, avispas, trips y algunas polillas.
Otros tipos de dispersores de semillas:
Animales frugívoros, como algunos monos, lagartos y murciélagos.
Descomposición/Ciclado de Nutrientes
El ciclado de nutrientes y la descomposición son dos procesos importantes que dependen uno del otro. El ciclado de nutrientes comienza cuando los nutrientes del suelo son absorbidos por las plantas, continuando cuando otros organismos se alimentan de ellas y, finalmente, cerrando el ciclo cuando estos organismos mueren y se descomponen y los nutrientes regresan al suelo. Los insectos descomponedores son muy importantes en el ciclado de nutrientes, ya que ayudan a reintegrarlos al suelo, a través de la eliminación de organismos muertos, quienes, de lo contrario, se acumularían por todas partes. Estos insectos también contribuyen a crear la textura del suelo y juegan un rol central en hacer circular estos nutrientes, de los cuales dependen las poblaciones de plantas y todas las especies que dependen de ellas.
Tipos de insectos descomponedores:
Muchos escarabajos, colémbolos, termitas, cucarachas de la madera y algunas larvas de moscas.
Otros organismos descomponedores:
Hongos, lombrices, cochinillas y milpiés.
Apoyo de redes alimentarias
Los insectos constituyen una de las principales fuentes de proteínas y nutrientes para muchos animales (e incluso para algunas plantas), ya que desempeñan un rol fundamental en la transferencia de energía de las plantas a los depredadores de insectos como arañas, aves, ranas, peces, murciélagos, zorros, zarigüeyas y osos. La amplia base alimentaria que proporcionan permite el funcionamiento estable de los ecosistemas a la vez que lo vuelven más resistentes a las disrupciones.

Dato curioso: en relación al peso, hay aproximadamente 300 veces más insectos que humanos en la Tierra.
Existen muchos animales que se alimentan de insectos. He aquí algunos ejemplos:
En particular las aves terrestres alimentan a sus crías casi exclusivamente con insectos, y cuando no hay insectos, éstas tienen menor éxito de supervivencia al abandonar el nido.
Peces populares como el salmón, la lubina y la trucha comen insectos, especialmente cuando son jóvenes.
Los osos grizzly pueden comer decenas de miles de polillas al día mientras se preparan para hibernar.
Polinización
La polinización es la transferencia de polen entre flores, lo que resulta en la fertilización del óvulo y la producción de semillas/frutos. A menudo, es una consecuencia involuntaria de los polinizadores que van de flor en flor para alimentarse. La polinización es vital para la supervivencia humana, ya que el 80% de los alimentos y productos de origen vegetal dependen por lo menos en parte de la polinización animal. Según el USDA, los cultivos polinizados tienen un valor de $18 billones sólo en los Estados Unidos. Algunos alimentos que requieren de la polinización incluyen a manzanas, frutillas, arándanos, chocolate, café, pomelos, duraznos, tequila y vainilla.

Dato curioso: los escarabajos probablemente fueron los primeros polinizadores, hace alrededor de 200 millones de años.
Tipos de insectos polinizadores:
Abejas, avispas, escarabajos, moscas, hormigas, mariposas y polillas.
Otros organismos polinizadores:
Aves y murciélagos.
Para saber más:
– Control biológico y los enemigos naturales de los invertebrados.
– La dispersión de frutos y semillas
– Insectos descomponedores
– Importancia de polinizadores para la agricultura
El Laboratorio Burghardt de la Universidad de Maryland, College Park, se enfoca en el estudio de interacciones planta-insecto en ecosistemas naturales y modificados por los humanos. Hacer click aquí para leer otros posteos del Laboratorio Burghardt.
Traducido por Juan Díaz, UMD School of Languages, Literatures, and Cultures.
Cuéntenos lo que piensa y ayúdenos a escribir artículos de su interés contestando estas pocas preguntas. ¡Muchísimas gracias!
2 comentarios sobre “Los Insectos: Nuestros Vecinos Más Subestimados”