¿Qué son, cómo se forman y cuál es la función de los frutos?

Por Anahí Espíndola

El invierno es la estación de descanso, pero también la de empezar a planear nuestras huertas y alegrarse de todas las delicias que crecerán en ellas en los meses de calor y de sol. En el posteo de hoy, aprovecharemos la tranquilidad del invierno para entender mejor cómo esos frutos de nuestras huertas que tanto nos gusta producir (¡y comer!) aparecen y cómo el entender esto tiene consecuencias importantes sobre la forma en la que organizamos nuestros espacios verdes.

¿Cómo se forman los frutos?

La formación de los frutos es una parte importantísima de la vida de las plantas, y está directamente relacionada con uno de los órganos vegetales más conocidos: las flores. Como los humanos, las plantas también necesitan reproducirse, y para esto usan sus órganos reproductivos, que se encuentran en las flores. Estos órganos son centrales para la polinización (la llegada de polen a los órganos femeninos de la planta) que, si lleva a la fecundación (la unión del óvulo y del esperma), dará lugar a la formación del “embrión” de las plantas: las semillas.

Una flor tiene todos los órganos reproductivos de la planta. Cuando el polen (parte masculina) es depositado sobre el pistilo (parte femenina), su germinación lleva a la fecundación de los óvulos y a la formación de semillas y frutos. Imagen: espaciociencia.com.

Hasta aquí todo debería sonar bastante familiar. Sin embargo, el problema de una planta es que debido a que no puede moverse, si todas las semillas que produce cayeran justo debajo de ella, la planta madre pronto estaría rodeada de su descendencia, que luego competiría entre sí y con ella misma por recursos como agua, luz y nutrientes. Para hacer frente a este problema y porque las plantas son así de geniales, éstas han evolucionado una estrategia muy efectiva para la dispersión de las semillas: ¡los frutos!

Así, en plantas silvestres (y muchas cultivadas), el fruto es el “paquete” que transporta o dispersa las semillas. Entre todos los diferentes tipos de frutos que existen, aquellos que son carnosos y deliciosos son en realidad una especie de «carnada» para los dispersores de semillas. De hecho, las partes carnosas de los frutos suelen ser dulces y nutritivas, y así atraen a animales que comen este “paquete de semillas”. Al comer el fruto, los animales generalmente también comen sus semillas, lo que lleva a que sean dispersadas en otro lugar cuando finalmente salen del cuerpo del animal a través de las heces.

Entonces, ¿las plantas sólo pueden producir frutos si ha habido polinización?

Desarrollar un fruto requiere de mucha energía por parte de la planta (¡piense en todos esos azúcares y colores que crean una deliciosa manzana!). Es por esto que, en muchos casos, los frutos sólo se forman si ha habido polinización y se han formado semillas. Por lo tanto, si uno quiere que un huerto sea muy productivo, la polinización será central para muchas frutas y verduras.

Por ejemplo, la mayoría de las plantas producen más semillas y frutos más grandes si reciben polen de otro individuo. Además, al igual que en muchos animales, las cruzas entre individuos de plantas demasiado relacionadas pueden conducir a enfermedades genéticas y de salud. Por esta razón, los polinizadores son tan importantes: permiten que el polen de diferentes individuos se transfiera entre diversas plantas de la misma especie, llevando al desarrollo de semillas sanas y grandes frutos.

Los frutos permiten a las plantas dispersar sus semillas. Algunas frutas pueden ser carnosas como en las manzanas, o secas como en las nueces, mientras que otras son capaces de explotar y propulsar las semillas en el aire como los porotos.

¿Es por eso que a veces se necesitan muchas plantas de la misma especie para producir frutos?

¡Sí! Muchos grupos de plantas han desarrollado estrategias reproductivas que favorecen la fertilización por polen de individuos que no están muy relacionados con ellas. En esos casos, decimos que estas plantas necesitan polinización cruzada para producir semillas y frutos. Por otro lado, algunas plantas son capaces de formar frutos recibiendo polen de sí mismas o de individuos miembros de su familia cercana. Debido a que estas plantas están igualmente expuestas a los problemas de salud de los que hablábamos antes, ellas han desarrollado otras estrategias que ayudan a evitarlos. Por ejemplo, sus semillas son capaces de dispersarse a muy largas distancias y así sus plantas vecinas tienden a no pertenecer a las mismas familias.

¿Cuáles son las plantas que necesitan polinización cruzada?

Manzanas, peras, almendras, pistachos, algunas cerezas, albaricoques y paltas son todas plantas que necesitan recibir polen de otra planta de la misma especie para formar frutos. Se debe tener en cuenta que para muchas de estas plantas no es suficiente tener otra planta de la misma especie, sino que ésta debe ser de una variedad diferente y tiene que estar presente a una distancia relativamente corta.

A diferencia de las especies mencionadas más arriba, los tomates, los pimientos, las berenjenas, las uvas, las grosellas, las frambuesas y las grosellas pueden autopolinizarse y, por lo tanto, técnicamente no requieren de otras plantas circundantes de la misma especie para producir frutos. A pesar de esto, es importante recordar que muchas de estas plantas son mucho más productivas si se cultivan junto a otras plantas de la misma especie.

Finalmente, algunas plantas, como el kiwi o el caqui, tienen flores masculinas y femeninas en diferentes individuos. En estas especies, aunque los únicos individuos fructíferos son las plantas femeninas, la fruta sólo se formará si un macho está presente cerca y es capaz de proveer polen para la fecundación.

Para ayudar a dispersar sus semillas, algunas plantas han desarrollado estrategias bastante extremas. Este video del Smithsonian nos muestra varios ejemplos bastante impresionantes, con un fondo musical muy apropiado 😊.

Dra. Anahí Espíndola – Profesora Asistente, Departamento de Entomología de la Universidad de Maryland, College Park, USA. Hacer hacer click aquí para leer otros posteos de Anahí.

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